Ahora he vuelto a New York, con un calor endemoniado, pero sorprendido a la vez, que en El Salvador he sentido casi durante todo el año mucho más calor.Espero equivocarme...
Ahora he vuelto a New York, con un calor endemoniado, pero sorprendido a la vez, que en El Salvador he sentido casi durante todo el año mucho más calor.
Fue una tarde en Mayagüez, Puerto Rico, ahí por 1988 mientras pasaba una temporada en casa de Ricardo Barahona, uno de mis mejores amigos, cuando vi por primera vez el show.Así que llegó Star Trek the next generation, es decir Viaje a las Estrellas la Siguiente Generación, a las pantallas de la isla del encanto y a pesar de la resistencia al cambio desde un inicio no pude despegarme del show. Al regresar a San Salvador, canal 2 comenzó a presentarlo en su horario estelar, del cual se mantuvo por cierto tiempo hasta que dejaron de trasmitirlo ahí por 1994. Con un atraso de 3 años en la producción canal 2 nunca pasó las últimas tres temporadas, las tuve que verlas a través del cable. (El show originalmente fue trasmitido desde 1987 hasta 1994).
Para los que han estado cerca de mí sabrán mi apego a esta narrativa fantástica. Dejando de fuera los siguientes programas de la franquicia, los cuales no los soporté (Star Trek Deep Space 9 por ejemplo), siempre caigo seducido por lo que representa Star Trek, ese futuro que nunca llegará, de lugares limpios, de hypertecnologia, un tiempo donde la pobreza es recuerdo de tiempos pasados y donde todo el mundo hace lo que gusta sin el lucro de por medio, todo ello parece ahora mucho más alejado que nunca.

| Cusco Machu Picchu |


Se encuentra caminando en una oscura y peligrosa calle de su ciudad, a lo lejos observa que un grupo de pandilleros corren detrás de usted. Evidentemente no tienen buenas intenciones y lo primero que hace es correr pidiendo auxilio y buscando un lugar en donde protegerse.
Pero todo esta cerrado y los pandilleros son más veloces, en poco tiempo lo alcanzan y lo rodean, usted implora que no le hagan daño y comienza a desprenderse de su reloj y billetera, pero uno de ellos tiene otra cosa en mente, sin pensarlo el maleante saca de su cintura una enorme pistola, con la cual le apunta a su rostro y de pronto…
Pssssssss!
El tipo cae al suelo, golpeado por un material blanco y viscoso, la primera imagen que se le viene a la mente es una enorme cantidad de esperma de ballena blanca que alguna vez vio en un documental de la vida marina en el National Geografic Channel. Pero ni siquiera ha terminado de definir aquel asqueroso material que golpeó al pandillero cuando un misterioso hombre de mediana estatura y de complexión un tanto delicada cae de pié frente a usted y los malhechores. El tipo viste una traje de malla, tan vistoso que en otro lugar y en otro momento parecería ridículo, una especie de mameluco rojo y azul, con líneas negras que forman cuadros y triángulos. Pero lo más atrayente del sujeto es su máscara, la cual además de ser roja posee unos grandes ojos blancos un poco achinados que casi cubren la tercera parte del rostro cubierto.
Click aqui, para un video del misterioso sujeto

¡Flores, flores, flores, flores por doquier!, que se ensartan en largas palmas de coco, produciendo un colorido conjunto natural, que no solo es vistoso a los ojos sino tambien al olfato, el olor se esparce alrededor del lugar en donde la gente las elabora.
En realidad las palmas son códigos culturales, la gente utiliza su propia inventiva, estética y arte para fabricarlas, nacen del mismo pueblo, de la relación social que se da justo cuando se elaboran. La fiesta que se fundamenta en un mito híbrido, una vez al año la gente se reúne en
comunidad y se reúne en casas (cofradías) para la elaboración de las palmas de flores. Obliga a que se haga un trabajo hombro a hombro con el vecino, esa es la riqueza de la fiesta.
Ricardo Barahona y Georgina Hernandez me acompañaron a Panchimalco, tres de mis alumnos de mi clase de antropología también aparecieron en el pueblo: América, Morena y Astrid (y familia) tuvieron la mejor clase de antropología de su ciclo, ahí entre la gente, con algo imposible de replicar en clase: Ver como la multitud se mueve, observa y socializa.
Lástima que los demás alumnos no pudieron llegar, otros mayos vendrán.
Nos encontramos con Edu Ponces y su novia, él es fotógrafo del faro.net y tomaba fotos de todo lo que se movía, también los acompañaba Ruth Gregory que conseguía notas para su articulo en el ágora.
Activando el cuadro inferior pueden el album de fotografías y en este link para un video
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| Panchimalc |
Toda la naturaleza se ha encendido, a pesar que en el trópico todo el año es de fertilidad, las primeras lluvias luego de meses de temporada seca han comenzado a recibirse en los campos y todo lo pone verde. Ya se fueron los vientos nortes y de la bruma posterior solo quedan pocos rastros. Ahora aparecen las lluvias que vienen del oriente en forma de cúmulos nimbo, que descargan al anochecer y que calman un poco el calor sofocante del día.
Las cigarras de semana santa ya murieron, enterraron sus huevos y hasta el otro año. Los reemplazaron los zompopos de mayo que ahora junto a los chicotes, luciérnagas y papalotas forman el parte del biopaisaje que nos ha rodeado y maravillado desde hace miles de años.
Comienza el tiempo de frutas, los mangos verdes ahora están dulces como miel. Este día en especial paternas, marañones, zapotes, guayabas, carambolas y demás fruta se coloca bajo una cruz, en un ritual del inicio de la temporada de lluvia, con evidencias cristianas y matriz indígena el día de la cruz se festeja en los cantones más tradicionales del país.
En el Museo Universitario de Antropología, junto con mis alumnos colocamos la cruz del 3 de mayo, esta fecha en México y Guatemala se celebra el día de la santa cruz y de los albañiles, y en El Salvador solo es el día de la cruz, de agradecer a la tierra las primeras lluvias y esforzar la esperanza (que es lo único que tenemos) de un invierno beneficioso. Ahí entra la sospecha del fondo indígena del día de la cruz, síntesis de las múltiples ritos mesoamericanos, que se encubrieron detrás de una fiesta cristiana. Esta noche, otra cruz se eleva en el horizonte, en el momento que el sol se oculte la Cruz del Sur aparece brillando sobre el océano pacífico y las Pléyades (las siete cabritas) marcadoras eternas del rito “del fuego nuevo”, que se llevaba a cabo cada 52 años se esconden junto con el Sol, que unos días atras transitó nuestro cenit.
En 1965 un terremoto que golpeara a San Salvador hizo que por unos años le trajera mal sabor al Día de la Cruz. La poca memoria histórica que nos acompaña nos ha hecho olvidar la desgracia, como casi olvidamos (los urbanos) a la festividad que celebra la llegada del invierno.