Saturday, June 25, 2011

Días de Furia

En ocasiones hay pocas cosas que decir, aunque sucedan muchas, las últimas semanas han sido un ir y venir, casi como viajar en una montaña rusa. Quizás de lo más notable fue un decreto que firmó la Asamblea Legislativa que vino a ser un golpe de estado técnico a la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia. 
Como la gente esta harta de la clase política -me incluyo- se comenzaron a organizar protestas a través de redes sociales electrónicas, que han sido hasta cierto punto un éxito, en cuanto a que los políticos se dieron cuenta que la expresión de esa "cosa" un tanto difusa que llaman "pueblo" se enoja, opina y se indigna. 
Como de todo hay, no faltan los torpes de mente que dicen que las opiniones políticas por medio de las redes no son valederas, pues, aun están acostumbrados a la labor de calle, al grito en la plaza, a la pinta de muros con consignas sesenteras, creo que estamos entrando a otro terreno, el internet, la red se esta volviendo peligrosa para la clase política, la gente se expresa y eso puede ser peligroso para el actual régimen político.
Ya veremos que sucede...

Monday, May 23, 2011

No hubo Juicio Final

 
Esta mañana amanecí acatarrado, me costó despegar de la cama, luego de una corta ducha lo  primero que hice fue prepararme un buen café y conseguir el periódico, tenía una reunión a las nueve de la mañana, terminé cancelándola, no me sentía bien.
Ayer hice una visita a Cihuatán, un sitio arqueológico al norte de San Salvador, ya me sentía mal pero le hice buena cara al día, ahora estoy pagando factura, el incipiente catarro del viernes ahora se comienza a comportar como gripe.
El periódico marca la fecha de hoy, lunes 23 de mayo de 2011, el mundo no se acabó el sábado, no llegó el tan esperado Juicio Final, la historia continúa, la tierra sigue girando alrededor del sol, las plantas siguen haciendo su fotosíntesis, los pájaros siguen cantando y volando, los bebes siguen naciendo, ustedes y yo seguimos aquí. 
Los cristianos ya tienen dos mil años con la esperanza que desde las alturas Jesús nos asalte montado en un caballo blanco, que venga para juzgar a los vivos y muertos e implantar un reino sin fin, una dictadura inmortal, un régimen donde el culto a la personalidad divina sea el pan de cada milenio. Supongo que después de mil trillones de trillones de años, los que se ganaron el paraíso estarán tan hartos de los insípidos cantos angelicales que querrán de montar una guerrilla pos apocalíptica y dinamitar la infraestructura celestial, para continuar con la lucha entre mortales e inmortales, y hacer claro que los planes divinos, son eso, solo planes, que nosotros los mortales tenemos la última palabra.
Total, el fin no llegó.
Y todas las iglesias cristianas cargan con algo de culpa, incluso las que se opusieron a la tesis de “Family Radio”, pues ellos, en el fondo, creen en los mismos conceptos de la apocalíptica secta, con la única diferencia que no son tan estúpidos para dar una fecha específica, se escudan con aquel pasaje bíblico que dice que la fecha nadie la conoce, solo dios padre,  dando pie a creer que puede ser esta misma tarde o dentro de un billón de años.
Lo anterior, no les quita su afición al terrorismo mediático, les encanta anunciar que “el fin ya viene”, que serán arrebatados, y que se han roto todos los sellos apocalípticos.
¿Cuántos sellos se deben de romper para que se den cuenta que el Juicio Final es una narrativa mitológica?, pues ninguno, porque el Juicio Final, los caballos voladores que traen a mesías vengativos y los ejércitos de ángeles son imaginarios, son un buen ejemplo de los grandes finales de las narraciones mitológicas.
Pero en una esfera más personal, son cuestiones de fe; y como tal, es el convencimiento de una idea, a pesar de lo que digan las pruebas objetivas y racionales, porque la gente no es racional.
El mismo sábado, cuando todas las redes sociales hacían gracia y se mofaban con el fin de los tiempos una avioneta se estrelló en Cihuatán; sí, en el sitio arqueológico que visité ayer, me comentaron que mientras el piloto realizaba un giro demasiado cerrado alrededor del parque, la fuerza G rompió una de las alas de la avioneta,  el aparato se fue a pique sin más y el piloto no pudo hacer nada, en realidad, lo único que pudo hacer es morir, porque para él, el sábado 21 de mayo, fue el fin del mundo.

Wednesday, May 18, 2011

No se le olvide, este sábado es el fín del mundo


Family Radio, una iglesia estadounidense informan que este sábado 21 de mayo de 2011 es el día del juicio final; ellos, supuestos estudiantes de la Biblia, han llegado a la conclusión que el mundo terminará este fin de semana.
Esta iglesia es la responsables de una millonaria campaña publicitaria en todo el mundo, han colocado rótulos en las carreteras avisando esta terrible noticia, que han sorprendido y preocupado a más de una persona.

!Nos vemos el 22 de mayo!, me muero por saber que inventarán posteriormente, son unos maestros del cinismo!

Friday, April 15, 2011

Ahora murió el hombre más viejo del mundo


Walter Breuning que nació el 21 de septiembre de 1896 y había vivido en tres siglos ( siglo XIX, XX,XXI) murió hoy de 114 años en su casa, ubicada en Montana, Estados Unidos.
El recordaba haber escuchado a su abuelo hablar de la Guerra Civil de los Estados Unidos y vivió la gran depresión de los años 30, cuando ya era todo un adulto, asimismo recordaba la Primera Guerra Mundial, y perfectamente la Segunda.
Según su criterio, el mejor presidente de los Estados Unidos fue Frankling D. Rooselvelt, quien gobernó desde 1933 hasta 1945, ganando cuatro elecciones consecutivas.
Trabajó cincuenta años como empleado de Great Northern Railway.

Monday, April 4, 2011

Dioses y Demonios



Seguramente usted, apreciable lector, cree en la existencia de seres sobrenaturales, una colección de personajes inmortales, en su mayoría invisibles y en ocasiones incorpóreos, que juegan con el destino de nosotros los mortales. Desde nuestro punto de vista humano, estos seres sufren continuamente alegrías y enojos, incluso pueden ser peligrosos y vengativos, pero también serviciales o benévolos.
No todas las culturas manejan la misma narrativa en esa colección de seres (panteón), tenemos el ejemplo de la mitología griega en donde los dioses tienen una dinámica tan particular que nos parecería una comedia moderna. Asimismo vemos luchas y apuestas entre ellos, tal es el caso de la narrativa de Job, en donde Yahvéh y Satanás llegan a un acuerdo y el primero permite que el segundo destruya la vida de Job, arruinando su patrimonio, enfermándolo y asesinando a su familia. 
En el caso de Job, aparte del terrible juego, notamos que entre estos seres mantienen entre sí una comunicación fluida, negocian y más allá de sus particulares batallas eternas,  llegan a acuerdos concretos. Y sobre todo, siendo uno (Yahvéh) que da el permiso al otro (Satanás), existe una jerarquía  en función a la administración cósmica, pero sobre todo a la administración humana, pues su ocupación habitual, sus fichas de juego o su principal clientela somos nosotros.
Cualquier negocio va a la quiebra sino llegan clientes, de no existir humanos, la función rectora o subversiva de dichos entes no tendría sentido, hasta cierto punto son prisioneros de nuestra existencia, un virus de computadora no funciona sin computadora, tampoco si está apagada, o se usa otro software. 
Las mitologías son cuestiones de mentalidades, a los cristianos poco les perturba que Alá prohíba dibujar a la figura de un animal o humano, y mucho menos les interesa las opiniones de Shivá en cuanto a no ser adorado, incluso en estos tiempos de apertura religiosa y de diversidad de pensamiento, vemos como en nuestra misma sociedad las mentalidades se contraponen. De sufrir un accidente un católico está dispuesto a una transfusión sanguínea mientras que un Testigo de Jehová  lo negará, según la interpretación a las prohibiciones que los Testigos hacen del libro sagrado.
En realidad estos seres sobrenaturales constituyen unidades que componen sistemas de creencias, ideologías y visiones de mundo,  personifican nuestra moral particular y colectiva,  le dan un sentido a nuestra organización social fundamentando nuestros roles sociales. Como diría Edward Tylor, son “nuestras causas personificadas”.

(Caricatura por Alberto Montt)

Saturday, April 2, 2011

Paricutín

Siendo un niño, un día de tantos me topé con un libro, era una de esas ediciones americanistas de mediados del siglo XX, llamada “Cultura y Espíritu”, en donde se publicaba una serie de relatos cortos de distintos temas, había artículos de arte, de ciencia, de historia, etc.  Entre todas las lecturas  hubo una en especial que me clavó en el primer momento que comencé a leerla,  contaba la historia de un campesino que un día de tantos notó que su siembra de maíz se le había marchitado; mejor dicho, su maizal se le había quemado, mientras investigaba el extraño cambio de su plantación sintió el suelo caliente, y luego un temblor, aterrorizado observó que la tierra había aparecido una grieta desde  donde emergió una bocanada de gas, era una fumarola.
Mientras los días pasaron la fumarola se transformó en un volcán, el cual escupía lava, ceniza y rocas, en poco tiempo los flujos volcánicos destruyeron el cercano pueblo de Paricutin  y al vecino San Juan  Parangaricutirimícuaro, ambos en el Estado de Michoacán en México.
El artículo me sorprendió, yo que he vivido toda la vida en una zona volcánica me doy cuenta las dimensiones que puede alcanzar un volcán, pero lo más impresionante sería ver emerger una enorme montaña humeante en un tiempo tan corto.  Desde entonces comencé a temer porque bajo el suelo de mi casa se elevara un volcán, ocasionándonos la ruina absoluta, una verdadera tontería tomando en cuenta la posibilidad que un Paricutin personal apareciera bajo mi cama; pero, ¿Quién juzga la mentalidad de un niño? Recuerdo que cada cierto tiempo tocaba el suelo y me tranquilizaba después de sentir que los ladrillos se mantenían frío, pasaron los años y de vez en cuando me acordaba el  remoto sueño de un volcán emergiera bajo mis pies.

Pero el martes pasado, cuando llegué a casa encontré que un tubo de hierro que sirve para demarcar un parqueo estaba tan inclinado como la Torre de Pisa, me sorprendió porque el dichoso tubo tiene casi 15 años de estar en ese lugar, y por su instalación y grosor parecía que nada en la tierra sería capaz de moverlo de su sitio y mucho menos inclinarlo. Me acerqué a verlo y noté que desde el suelo parecía emerger algo, estaba húmedo, y como no observé ningún fragmento de vidrio o alguna prueba física que me hiciera ver que se trataba de un accidente vehicular, entonces el viejo recuerdo del volcán de mis pesadillas se remontó desde el pasado. Coloqué mi mano en el suelo del parqueo y lo noté caliente, era obvio, la calle recibe la luz solar todo el día y es de esperarse que emita calor.
Supuse que la inclinación del tubo  o se estaba formando una cárcava del canal del agua de lluvias, o un volcán esta emergiendo en el parqueo de casa, suspiré preocupado.
El vacio en el estomago se me quitó dos días después cuando la señora la tienda de conveniencia de la zona me comentó que un camión no reparó en el tubo del parqueo y se había estrellado, encorvándolo.
Suspiré aliviado, no fue el volcán.
Por ahora.

Monday, March 28, 2011

RFK

Era 1968, un 5 de junio, miércoles.
Un hombre llevaba un revólver calibre .22 escondido entre su ropa, nadie reparó en él, era uno más entre el tumulto de gente que vitoreaban a Senador Robert Francis Kennedy, quién hacía unos minutos se había declarado ganador de las primarias de California, un paso más en su carrera para la candidatura presidencial del Partido Demócrata.
Robert Kennedy, también conocido como Bobby, se había reunido con una muchedumbre en el Salón Embajada del legendario Hotel Embajador en Los Ángeles y había dado un discurso de agradecimiento por el resultado de la votación.
La gente estaba tan enloquecida por el triunfo de Kennedy, que cuando bajó del podio lo vitorearon, unos le aplaudían, otros le estrechaban la mano, algunos le juraban sería el nuevo presidente de los Estados Unidos, tal como lo fue su hermano John F. Kennedy.
Bobby salió del salón seguido por la multitud, entró a la cocina del hotel, el barullo de gente era tan increíble que resultaba difícil moverse, aun así Kennedy trataba de saludarlos a todos, incluso a los cocineros que se ocupaban en organizar los platos y cacerolas, nadie observó al hombre del revólver moverse entre la multitud buscando el mejor ángulo para el ataque; de pronto, entre el bullicio, en el preciso momento que Robert saludaba a un ayudante de camarero, se escucharon varios disparos, uno le dio en la cabeza al Senador, y dos balas más entraron por su costado. Los demás proyectiles de toda la ráfaga hirieron a cinco personas más.
En pocos segundos el hombre del revólver fue inmovilizado, se llamaba Sirhan Bishara Sirhan un palestino cristiano anti sionista, que culpaba a Robert Kennedy por su apoyo a Israel.

Seis años antes, en Octubre de 1962, Robert Kennedy tiene una participación fundamental en la llamada “Crisis de los Misiles”, cuando los Estados Unidos utilizando un avión espía descubren que los rusos construyen una instalación de misiles nucleares en suelo cubano.
Aunque inicialmente Robert estaba de acuerdo con una invasión estilo “Pear Harbor” a la isla (Según textos desclasificados por  EXCOMM (Executive Committee of the National Security Council)) durante los trece días que duró la crisis, su postura cambió a tal punto de intervenir con su hermano JFK para evitar una posible tercera guerra mundial, buscándole una salida negociada al conflicto. Indicaba que Estados Unidos no podía cargar el peso moral de un ataque que de seguro traería terribles implicaciones para toda la humanidad.
Por medio de un periodista, y varios contactos los Estados Unidos lograron contactar de forma indirecta  con el Premier Sovético Nikita Jrushchov, pocos días después Robert se reunió en el máximo secreto con un representante de los rusos en Washington, finalmente después de grandes problemas de comunicación ambas potencias llegaron a un acuerdo, Estados Unidos se comprometió a desmontar unos misiles nucleares que había instalado en Turquía y nunca invadir Cuba. Los rusos por otra parte juraron desmontarían los misiles en Cuba, pese a la oposición de Fidel Castro, en pocas semanas las armas atómicas eran desinstaladas.
Estados Unidos nunca lo mencionó en el acuerdo inicial pero días después la potencia norteamericana inició un bloqueo económico a Cuba que aun en el siglo XXI continúa.
Cuando desapareció la Unión Soviética en la década de los noventa, se revelaron documentos que hicieron ver que el mundo estuvo muy cerca del holocausto nuclear, Robert Kennedy  jugó un papel importante en evitar esa pesadilla.
  
Robert yacía en el suelo del Hotel Embajador con tres disparos en el cuerpo, junto a él un ayudante de camarero de nombre Juan Romero le sostenía la cabeza.  “Is everybody safe, OK?” (¿Todos están bien?”) Preguntó  Kennedy, Romero lo tranquilizó y le colocó un rosario en sus manos. Bobby de familia católica apretó las cuentas del rosario entre sus dedos.
Murió 26 horas después del tiroteo.