Esta semana aconteció que uno de los lagos más famosos de El Salvador, el lago de Coatepeque, cambió su típica coloración azul verdosa a un brillante turquesa en pocas horas .
En esta sociedad donde la ciencia no es
protagonista, la gente responde con
temor a lo desconocido. En un inicio se manejaron dos hipótesis, la primera que
son un tipo de algas (ya ha sucedido en otros años) y la segunda lo vincula a un evento volcánico (el lago es una antigua caldera). Los últimos días hemos escuchado de un terremoto en Costa Rica y una repentina
actividad de un volcán en Guatemala, solo pensar que se trata de una actividad volcánica asusta a mucha gente.
El Gobierno hizo estudios y aparentemente se trata de un crecimiento anómalo de bacterias, relacionadas a la cianobacteria Microcystisaeruginosa y Oscillatoria limosa por lo que han decretado emergencia en la zona, es prohibido la pesca, nadar y tomar agua del lago.
Presa de la curiosidad fui a verificar el color del
lago, fue una sorpresa verlo con un maravilloso color turquesa, lástima que se
trata de una peligros sopa de bacterias, es tóxico nadar en sus aguas, así que
es un disparate comparar el actual estado del lago a las playas turquesas del mar Caribe.

