Tuesday, March 23, 2010

Así matamos a Monseñor Romero


Carlos Dada director del periódico El Faro, nos regala uno de los mejores trabajos periodísticos de los últimos tiempos en El Salvador. En ocasión de los 30 años de la muerte de Monseñor Romero, Dada entrevista a los implicados en el asesinato de este hombre que marcó un antes y un después en la historia nacional:

El mayor D´Aubuisson fue parte de la conspiración para asesinar a monseñor Romero, aunque el tirador lo puso un hijo del ex presidente Molina, dice el capitán Álvaro Saravia. 30 años después, él y otros de los involucrados reconstruyen aquellos días de tráfico de armas, de cocaína y de secuestros. Caído en desgracia, Saravia ha sido repartidor de pizzas, vendedor de carros usados y lavador de narcodinero. Ahora arde en el infierno que ayudó a prender aquellos días cuando matar "comunistas" era un deporte.
Toda la nota CLICK AQUI

Wednesday, March 17, 2010

SE ESTA DESTRUYENDO EL SITIO ARQUEOLOGICO CIHUATAN!!!

Este día la Fundación Arqueológica FUNDAR, hizo pública la destrucción de varias estructuras del sitio arqueológico Cihuatán.
Toda la información aqui: DESTRUCCION DE CIHUATAN

Wednesday, February 17, 2010

La narrativa transmediática del 2012

Alguien, en algún momento se le ocurrió la graciosa idea de que el mundo acabará en el año 2012.
De 1999 al 2000 dijeron lo mismo, entonces condimentado con el problema Y2K, la cosa parecía intensa, en ese entonces todas las computadoras se les hizo una carga de un programa para que automáticamente no se restearan el 1 de enero de 2000 y amanecieran en el año 1900, perdiendo con ello todo sus datos.
Los que recordamos esa fecha, vimos durante todo 1999 a empleados de los departamentos de informática trabajar con cada computadora a modo que sobreviviera al cambio de 99 a 00, a cada una le colocaron una calcomanía, “Y2K ok”, pero una cosa es el correcto funcionamiento de una PC y otra es que ocurriera el tan ansiado y esperado apocalipsis.
No paso nada en el año 2000, no llego un enorme planeta gigante a destruirnos el 11 de agosto de 1999 como se decía, no apareció el Nibiru o el Hercólubus, tampoco se destruyó la tierra durante la alineación planetaria en los ochentas, etc.
Para el 2000 yo estaba en Nueva York y vi el amanecer del 1 de enero entre los edificios, me dio un poco de gracia, de haber ocurrido algo, debió de haber pasado en NYC, como en las películas, sobreviví entonces.
Pero por alguna razón, a pesar de las profecías fracasadas, seguimos pensando aun más en el fin de la humanidad, ahora se ha vuelto una mercancía, algo que se vende bien, en una de nuestras ventanas globales –la televisión- las empresas se han dado cuenta que mientras más se hable del fin del mundo en el 2012, el rating aumenta.
En un anterior post publiqué un poco sobre el famoso fin de la cuenta larga del baktún de los mayas (ver aquí), y se han escrito muchísimas páginas sobre ello. FAMSI, La Fundación para el Avance de los Estudios Mesoamericanos, tiene una amplia sección explicando correctamente lo del 2012 (ver aqui). Pero desde un punto de vista circense, la ciencia no viene al caso. Se ha llegado al extremo que un canal de cable ha dispuesto a presentar un nuevo programa, un reciclado apocalíptico llamado “El efecto Nostradamus”, ahora resulta que Miguel de Nostradamus, tiene participación en el 2012.
El 21 de diciembre de 2012 se ha vuelto un programa transmediático, (quiere decir que el mismo tema aparece en revistas, cine, internet, periódicos, televisión abierta y cable). Hay tres canales que han monopolizando el discurso global del fin de los tiempos, me refiero al Discovery, el Natgeo y el History. Desde “el día después que hayamos desaparecido” donde se habla que pasará cuando la humanidad desaparezca hasta programas alarmistas sobre el calentamiento global, impactos cometarios, caídas de agujeros negros o explosiones gamma en las vecindades de la tierra, y claro, los documentales de la profecía maya del 2012.
Podríamos preguntarnos, ¿Cuál es el interés de estarnos bombardeando con la idea del fin del mundo en el 2012?, hay de todo, desde que los ejecutivos de dichos canales son estúpidos, que el público es poco educado y gusta de esos programas, hasta que estos shows se venden bien, en busca del rating.
Pero también; puede ser -siendo un poco paranoico y jugando a la conspiración-, que hay algo más economicista detrás de Nostradamus, los mayas apocalípticos y el 2012. Podríamos sugerir que la idea de un NO mañana implica entre otras cosas ser más distendidos en nuestra forma de vivir, eso lo vemos cada navidad, el mejor aliado del consumo es no pensar en mañana, “compre hoy y pague mañana” y si no hay mañana, de que me aflijo?, “compre sin remordimientos”. Eslogan que pueden terminar induciendo a una simple tendencia en el consumidor, algo así como una vocecita que nos empuja en el momento de tomar una decisión de compra, aunque si lo que voy a comprar es un dulce o un yate.
Decidir si compro algo es algo bastante subjetivo, hay especialistas que se dedican a desentrañar la cabeza de la gente para entender por que una persona comprar tal o cual pantalón, o tal o cual teléfono celular. Obvio decir, que también hay especialistas que estudian maneras para “sugerirnos” la mejor forma de gastar nuestro dinero, dicha sugerencia pasa por técnicas de manejo de mercados masivos o globales, en ocasiones aplican al cinismo o al picardía para vender.
En los últimos años del primer milenio aparecieron los milenaristas, eran un grupo heterogéneo de cristianos europeos que consideraban que la segunda venida de Cristo tenía que ser en el año 1000, en ese entonces la gente dormía, comía, vestía y vivía, bajo conceptos religiosos. En la actualidad reemplazamos la religión por la economía, así que la narrativa del apocalipsis entona con un interés económico. De la misma forma que los milenaristas marchaban de ciudad en ciudad, anunciando el fin de los tiempos; ahora, el transmedia lo hace en las pantallas de todo el mundo con el 2012.
El consumo está ligado a lo emotivo, no es de gratis que en 2008-2009 los años de depresión económica, cuando miles perdieron empleos, Coca Cola comenzó a vender felicidad en cada botella. En este mundo global, donde el ciudadano se vuelve más internacional y los valores son replicados de uno a otro lado, hibridados y sincretizados, el 2012 se vuelve más popular, tomando en cuenta que tenemos un bombardeo de 24/7 del mismo tema, una y otra vez nos recrean en la pantalla el fin de todo, con efectos especiales con alta definición y buen sonido Surround.
¿Qué sucederá el 22 de diciembre de 2012?, ¿cuando despertemos vivitos y coleando y encendamos el televisor?: Pues nada, el continum de ficción apocalíptica televisiva da para eso, el público vive en un sueño de conciencia cero, y estos canales harán lo que siempre han hecho, a un anuncio y otro programa, el show tiene que continuar…

Thursday, January 14, 2010

El caso de Haití: Desastres naturales, Vulnerabilidades sociales

Lo ocurrido en Haití es un desastre natural de proporciones inimaginables, hasta el momento de escribir estas líneas no se cuenta con un número de víctimas; ni siquiera aproximado, los medios de comunicación internacional discuten si las víctimas mortales alcanzan o sobrepasan las 100,000 personas.
El drama que en estos momentos vive esta república caribeña fue ocasionado por un evento natural, pero condimentado por décadas de malos manejos gubernamentales, despilfarro de dinero, una clase política corrupta que nunca dio signos de seriedad ni de institucionalidad. Podríamos catalogar al Estado de Haití como un Estado fallido, desde el punto de vista de un ciudadano común y corriente, no existen las instituciones que deberían de velar por su seguridad, su educación y su salud, quizás lo poco que había se lo llevó la hecatombe.
En mi vida he sufrido tres terremotos, puedo asegurar que son espantosos eventos naturales, suceden sin previo aviso y la energía liberada puede generar movimientos de la tierra realmente violentos. Aparte de toda la destrucción y muerte que he sido testigo, por algún motivo recuerdo el sonido premonitorio al terremoto del 13 de enero del 2001 ocurrido en El Salvador. En esa ocasión escuché un discreto sonido antes de comenzar el sismo, muy parecido a un lejano motor a reacción que se aproximaba, alguna personas han relatado haber escuchado sonidos similares antes de los terremotos, es un eco que al recordarlo pone los nervios de punta.
Los terremotos marcan épocas y trastocan la historia de sociedades enteras, recordemos que la ciudad de Guatemala –La Nueva Guatemala de la Asunción- tiene su sitio actual debido a los terremotos que sufriera Antigua Guatemala a finales del siglo XVIII. Pero también los terremotos se vuelven íntimos cuando marcan la historia personal de las víctimas, cuando fallece un amigo, un conocido o un familiar cercano. Mi propia historia familiar se encuentra alterada por un terremoto que ocurrió en la zona oriental de El Salvador en mayo de 1951; muchos años antes que yo naciera, marcó un antes y un después en mi familia, esa desgracia generó tantos diferentes eventos históricos que de no haber ocurrido, mi familia no se hubiera mudado a San Salvador y mi madre no hubiera conocido a mi padre y yo no existiera, mi existencia es producto indirecto de ese evento telúrico.
Los terremotos son eventos imposibles de contener, ocurren y seguirán ocurriendo, no hay forma de anticipar cuando o donde sucederán. Estamos a merced de ellos, pero el hecho que una sociedad sea más o menos vulnerable no ocurre por voluntad divina (como algunos se empeñan en creer) sino es pura responsabilidad humana.
Las sociedades más vulnerables, donde las instituciones fallan, donde es imposible curarse una herida por que el Estado no abastece de medicamento a los hospitales, o donde los edificios y casas no están asegurados por estrictas medidas de construcción son las que terminan más afectadas. Tristemente lo ocurrido en Haití es prueba de ello, nos hemos encontrado que uno de los eventos más destructivos de la naturaleza ha ocurrido en el lugar menos idóneo para suceder, de haber pasado en Japón, seguramente lamentaríamos la muerte de algunas decenas o incluso cientos de familias, pero es seguro que la sociedad japonesa se encuentra menos vulnerable a estos eventos que la haitiana, en Japón hay hospitales, medicamentos, helicópteros ambulancia, bomberos y el gobierno funciona de manera tal que la respuesta del Estado es relativamente inmediata.
En Puerto Príncipe –como en muchísimos sitios de nuestra América Latina- la débil institucionalidad y los pocos recursos imposibilitan a las instituciones funcionar, atender a los heridos, o buscar a las víctimas atrapadas en casas o edificios derrumbados. Hay problemas con mantener el orden y seguridad, ya precarias de por sí, en este momento los cables internacionales cuentan que hay conatos de anarquía, la comunidad internacional debe de tener en cuenta que la seguridad de los cuerpos de socorro y la de los propios haitianos es un punto fundamental en el éxito de las misiones.
El terremoto de Haití será recordado por generaciones, así como el de Managua en 1972, que está tan fresco en la memoria colectiva de los nicaragüenses que parece que hubiera ocurrido el año pasado; a tal punto, que en los casi 40 años que tiene el terremoto, hay zonas en Managua que aun no se han reconstruido. Cuando el visitante pregunta por tal o cual edificio o terreno baldío, la típica excusa del nica es “el terremoto lo botó…”, ningún gobierno ha hecho mucho en darnos una Managua moderna, limpia y funcional, en cambio han hecho piñata con el dinero del pueblo y de las ayudas extranjeras. Algo que hay que tener en cuenta en Haití, las ayudas deben de ser observadas a detalle y altamente supervisadas. En el caso salvadoreño, durante los terremotos que han azotado al país mucho del apoyo financiero internacional terminó donde menos se necesitan, generalmente en bolsillos de políticos corruptos o contratistas amañados, mientras que los más afectados seguían viviendo en la intemperie.
Haití está en problemas, una república que históricamente nos dio cátedra de americanismo al ser el segundo país en independizarse de Europa y el primero en la historia en romper con el anquilosado sistema esclavista, ahora llora su desgracia, perpetrada por un destructivo terremoto pero acrecentada al extremo por un Estado corrompido.
También lloramos con ellos.

Publicado en periódico Long Island al Día

Friday, January 1, 2010

2010: El año que hicimos contacto


"2010: El año que hicimos contacto" es una película de Peter Hyams basada en la novela del mismo nombre de Arthur C. Clarke. No es una secuela directa de 2001 Odisea Espacial de Stanley Kubrick; de hecho, es una secuela del libro. Es completamente diferente a la obra maestra de Kubrick, por ello inicialmente tuvo malas críticas, sin embargo no le fue tan mal en la taquilla, en 1984 -el año que se presentó- recaudó 40 millones de dólares. Para el gran público 2010 es más potable que 2001, la cual es bastante artística e intelectual. 2010 hay más diálogos que 2001, las escenas son más dinámicas y es fácil entenderle la trama.
A pesar de 2001, 2010 es una buena película; de hecho, creo que es una gran película, basada en un futuro donde la guerra fría entre EEUU y URSS está llegando a niveles de una tercera guerra mundial por el control de centroamerica. Así la cosas una nave rusa lleva a tres astronautas estadounidenses a Jupiter donde se encuentra la nave Discovery que había sido abandonada en el año 2001 por el astonauta David Bowman, ahi se encontrarán con algunas sorpresas que cambiarán por completo nuestro sistema solar, sorpresas que tienen que ver con la luna Europa y los misteriosos monolitos.
Nuevamente la computadora Hall 9000 es uno de los personajes principales, con el doctor Heywood Floyd, el final es inesperado; de hecho, es uno de los mejores finales que puede tener una película de ciencia ficción, muy inspiradora y profunda.
Hemos alcanzado el 2010, no tenemos astronautas en Júpiter, y la guerra fría terminó hace 20 años, ya no existe la URSS y tampoco tenemos computadoras como HALL9000, es gracioso alcanzar un año de una película de Ciencia Ficción y pensar que vivimos en el futuro un tanto distópico para el optimismo científico de Clarke.
Es una buena película para verla en estos días.

Thursday, December 31, 2009

Fin de la década 00

Se acabó la década sin nombre, nunca supe como decirle, si los dos miles o los ceros, pero ya terminó la primera década del siglo XXI, sin sueños positivos como pudo haber sido hace 100 años, ahora somos una sociedad mundial del miedo, del temor y del pesimismo... pero también de la esperanza.
Seamos claros, el siglo comenzó el 1 de enero de 2001 y no del 2000, parece ser que hace 10 años todo el mundo estaba interesado en celebrar la fiesta que llamamos "el milenio", así que este siglo lo comenzamos un año antes, por ello consideramos acabar la década esta noche, cuando lo real sería terminarla el 31 de diciembre de 2010, vivimos a la espectativa del futuro y nos da ansiedad alcanzar ya el mañana sin haber terminado el ahora.
Queremos vivir en el futuro, de hecho, hace años que lo hemos alcanzado, en los años cuarenta las personas soñaban con el año 2000 y el siglo XXI, con aquel optimismo de que la tecnología nos haría cada vez más felices, y aquí estamos, en esta sociedad global, con adelantos que parecerían mágicos para alguien del 1909.
Mañana será otro día y otra década, pasaré las primeras horas del 2010 viendo una de mis películas favoritas: 2010 odisea dos.
Hace 9 años vi 2001 odisea 1 de Stanley Kubrick; sí, ya nos alcanzó el futuro.

Tuesday, December 29, 2009

Avatar


Hay buena ciencia ficción, ni dudarlo, las fundaciones de Asimov son magistrales, ni que decir los libros de Arthur C. Clarke, o de Michael Crichton que me han encantado y por suerte han hecho buenas adaptaciones de algunas de esas historias al cine.
La ciencia ficción se basa en historias, en donde los conceptos científicos, posibilidades o hipótesis se contrastan con alguna trama interesante o inteligente, generalmente se piensa que las películas de ciencia ficción son puros efectos especiales. Una verdad a medias, "la amenaza de andrómeda" tiene pocos efectos y es extraordinaria, trama bien lograda y adaptada al libro de Crichton. Otras por el contrario tiene muchos efectos especiales pero las historias son un desastre, ese es el caso de Avatar.
Avatar, el último proyecto de James Cameron -el director y productor de Titanic- es impecable, es un enorme logro tecnológico, uno llega a pensar que en efectos especiales hay un antes y un despues de Avatar, algo así como cuando Matrix en 1999, Parque Jurásico en 1993 y Terminator II en 1991. Así es Avatar, extraordinaria, máxime si uno la ve en 3D.
Pero la trama es un verdadero desastre, así como es de buena en efectos así es de predecible, desde los primeros 20 minutos uno ya sabe como terminará, tiene momentos tan trillados que no se como un director que se respete pueda pasar algo así en la pantalla. Ya basta de escenas donde un coro de mujeres y cámara lenta acompaña la destrucción y muerte de los "buenos".
Pero más allá de lo predecible, se encuentra la incapacidad de los gringos -y europeos en otros casos- para siempre ver la historia con una perspectiva del colonizador blanco que llega donde los salvajes, Avatar es igual, llegan los extranjeros aterrizan en un planeta (Ya no es Africa o América precolombina) y tratan de colonizar a los salvajes y llevarse sus riquezas, y claro!, los salvajes mismos no pueden con los colonizadores, así que un colonizador les hace el gran favor de liberarlos de ese mal.
Luego está el ideario de la búsqueda del "buen salvaje" ese sueño que tuvo cegado a occidente al encontrarse con la otredad en sociedades simples, el trabajo de los antropólogos del siglo XX derrumbó el imaginario del mito del "buen salvaje", pero aún permanece en la colectividad y Avatar esta lleno de ello.
Lo que me pregunto es como con todos esos millones de dólares invertidos no pudo reservar aunque sea el 0,001% para un guión inteligente, la trama es la misma de siempre, es Pocahontas en su peor versión -la de Disney- en el espacio, o en el mejor de los casos Gonzalo Guerrero del siglo 22.