Sunday, February 20, 2011

Narco-Glamour

Hace unos meses, en un taller de literatura que presentó nuestra querida escritora Jacinta Escudos salió en la discusión el tema de las narco-novelas, hablamos largo y tendido sobre el hit que representa a las editoriales los narcos; y también, hay que decirlo, los vampiros.

El narcotráfico se ha establecido como el principal problema en México, Sur de Estados Unidos y Centroamérica desde hace algunos años. Los que vivimos por estas longitudes nos damos cuenta que los niveles de violencia están llegando a límites insoportables; de hecho, en ciertas regiones de Guatemala y México parece que el estado ya entró a una categoría de Estado Fallido.
Según declaraciones, algunos escritores consideran a bien retratar la realidad y han dedicado su tiempo a narrativas relacionadas al problema narco, o narco-problema (ahora todo es narco-diputado, narco-vehículo, narco-avión, como batman con sus bati-cuevas y bati-naves); claro, de paso las editoriales han hecho su agosto con varias decenas de títulos que hablan de lo mismo.
Y de los libros ha pasado a la televisión y luego al cine, el narco se ha vuelto un ícono en la industria del entretenimiento; mejor dicho, se volvió transmediático. Estamos ante un reciclaje de las antiguas grandes producciones gansteriles, no más Paul Muni y James Cagney con su metralleta Thompson y sus sombreros de ala ancha, ahora es la Virgen de los Sicarios y El Cartel de los Sapos lo que se transmite, con sus Hummers y sus marquetas de cocaína, en franca persecución por la DEA y los gobiernos.
El manejo mediático del narco bien podría ser un esfuerzo colectivo en digerir el fenómeno, es irlo tragando lentamente en porciones semanales o diarias, auspiciado por algunas marcas que gentilmente anuncian sus productos en sus franjas comerciales, que las narco-historias tengan o no un final moralizador no creo que disuelvan el glamour que se establece a lo largo de la trama.
Toda esta parafernalia del narcotráfico me huele a una discreta apología del delito, es un tanto crítico si nos damos cuenta que nuestra sociedad se define según el “mass media”, y sus acartonadas existencias del “reallty show” de la vida; claro, no creo que la gente sienta necesidad de convertirse en narco por ver una telenovela que trate del tema. En el mejor de los casos, puede inculcarnos la idea que el problema es normal, que no hay salida y que a fin de cuentas, es puro entretenimiento.
Son los vientos de nuestra época.

Para profundizar:
La escritora Vanessa Nuñez Handal publica en su blog "Sobre el "narco glamour" o el adormecimiento de la conciencia"

Wednesday, February 16, 2011

It´s the customer service, stupid



Una canción dice: "En el mundo hay gente bruta y astuta..."
Cosa ciertísima.
La estupidez es amplia, vasta y democrática, estamos llenos de estúpidos, los hay por todas partes, puede leerlos en los comentarios de los periódicos electrónicos, con sus opiniones absurdas. Usted se preguntará ¿Cómo puede existir gente tan estúpida que tenga el valor de escribir tal cantidad de tonterías?, pero ahí están, y usted –como todos- también tendrá su opinión, algo que para otro, siendo todas las cabezas mundos, será una verdadera estupidez.
Sin duda que tenemos estúpidos en el congreso, en los ministerios, en las oficinas, en las cortes, en los medios de comunicación, y no faltarán estúpidos en las universidades dirigiendo escuelas y facultades, los habrá rellenando aulas; y lo más crítico, los habrá dando clases.
Casi siempre, y como norma del destino, encontramos a los estúpidos en puestos claves, colocados a dedo por otros estúpidos; nos rodean, están en todos lados, habrá barrenderos, abogados, médicos, ingenieros, arquitectos, osteólogos, veterinarios, astronautas, filólogos y cuentistas estúpidos, entre tantas profesiones existan así los habrá, la división social del trabajo tiene en su base misma, un buen número de estúpidos, nadie se salva.
Todo mundo ha cometido una estupidez en su vida, nadie puede negarlo, ese es nuestro destino, vivir entre la prueba y la estupidez, todos tenemos en nuestra cuenta personal un buen número que se acrecentará mientras más tiempo vivamos, la experiencia se basa en la cantidad de estupideces cometidas y el aprendizaje que saquemos de ellas.
El estúpido que la padece frecuentemente no lo nota, en ocasiones quien logra verla y tiene algo de dignidad, la disimula un poco; digo, por aquello de amor propio, aunque algunos en lugar de encubrirla, parecen vanagloriarse de ella.
Así las cosas, si nos ponemos matemáticos, podríamos entender la diferencia de la estupidez entre el género humano, es simple, usted puede ser un estúpido en diferentes escalas, solo relacione la magnitud y la frecuencia de su estupidez, simple.

Servicio al cliente
Entre todas las particularidades humanas, en la industria del servicio se estilan muchas estupideces, conozco el caso de un amigo quien trabajando en una línea aérea envió sin querer a una niña que viajaba sola hacia Costa Rica, cuando su destino final era Los Ángeles. Claro, un error lo comete cualquiera, pero en todo caso es una verdadera estupidez, tomando en cuenta que pasó una buena cantidad de filtros y nunca se le ocurrió (por dejadez o negligencia –un sinónimo de estupidez-) preguntar: ¿y este avión va para Los Ángeles?, pues no, el fulano sentó a la mocosa en un asiento del avión y adiós, se fue a país de los costarricenses.
Ella que ya contaba con más de 10 años, no tuvo la decencia de informar al sobrecargo que su destino era Los Ángeles, a pesar de la serie de avisos abordo sobre el destino final del vuelo, la chica o no los escuchó o se confundió. Así que después de todo, la pequeña cometió una estupidez para si misma. Pero en la repartición de responsabilidades, la estupidez que se castiga es la del fulano que llevó a la chiquilla a otro rumbo.
Durante el tiempo trabajé en servicio al cliente me di cuenta que los clientes pueden ser estúpidos, hay de aquellos que compran un boleto a Dallas por ir a Dulles, o dejan $20,000  dólares en un baño público y luego se quejan. Por supuesto, quien da el servicio nunca debe, por ningún motivo dar un resquicio que el cliente es el que cometió la estupidez, nunca, aunque lo haya hecho.
Pero con mayor frecuencia es el cliente el que sufre por las estupideces del proveedor del servicio, casos hay para pavimentar las calles, común es que la empresa de cable o de internet conectó mal el servicio, o que por enésima vez el recibo de la luz eléctrica fue depositado en el buzón del vecino.
Así las tenemos los clientes, sufrimos por la estupidez de los que prestan servicios, pero recordemos la formula, lo importante es la magnitud de la estupidez y por supuesto, la frecuencia.

El Café de Benn
Dos años después que cometí la estupidez de irme a sentar a Benn´s Coffee (reclamo que relato aquí), veo en el perfil de un amigo en Facebook que el dueño de la referida cafetería publicó un artículo de promoción del café en un periódico local. En la intimidad que permite el Facebook -la cual es de carácter público- hice un comentario un tanto sarcástico de lo que me ocurrió, pero entre todo, tuve el tacto de no mencionar el establecimiento.
La sorpresa llegó pocos minutos después cuando recibí una alerta inmediata a mi comentario, nada menos que por el dueño del establecimiento.
Y vaya que fue una sorpresa, lo que se publicó no fue una disculpa estándar que las empresas hacen cuando tienen un cliente molesto; no, lo que me llegó fue una respuesta incendiaria, es de ponerse de tu a tu con el cliente.
Por espacio y decoro no abonaré en la discusión, que se hizo un dime y diretes, que dos años después parece que estoy a flor de piel del dueño del cafetín. Hay que ver, que por otros clientes me he dado cuenta que el tipo no acepta críticas, oportunidades de mejora de sus clientes, y como tal, de la misma forma proceden sus empleados, hace pocos meses una amiga se quejó de un postre y la respuesta fue “así lo hacemos aquí”.
Y es que en el servicio al cliente se cometen muchas estupideces, he aquí un ejemplo vívido, absolutamente nunca se debe contradecir a un cliente molesto, hay que rescatarlo, para ello hay técnicas del llamado “rescate del servicio”, con pasos simples y firmes, a fin de conseguir promotores del negocio, no detractores.
Quejarse y escribir la experiencia del servicio en un blog o perfil del Facebook o en el Twitter es un derecho que tiene todo consumidor, no es una difamación, se basa en la recomendación o no de un lugar. Hay sitios donde uno queda convidado a volver a visitar, yo soy cliente de “Fire of Brazil”, una churrasquería local, por el producto y la atención, pero sobre todo, por que el día que lo visité, el dueño del negocio nos ofreció una atención personalizada, “aquí las cosas se hacen al gusto del cliente”, bien por él y muchos éxitos, yo regreso y gasto mi dinero en su restaurante.
Y es que fundamentalmente ese es el quid del asunto, es la libertad que una persona tiene en gastar o no su dinero en tal lugar, por mi lado, si de café se trata nunca regresaría a Benn´s Coffee, pues aparte de todo, no quiero ni pensar con que fluidos mezclarían su café expreso, así que mejor ahí lo dejamos.
Pero regresemos al tema en cuestión, cada quien va de la mano con su estupidez, lo bueno es evidenciarla y aprender de ella, de volverme a pasar un caso como el de Benn´s Coffee juro solemnemente que acudiré a la Defensoría del Consumidor, estúpido fui en no hacerlo en un inicio. Aunque conociendo la Ley del Consumidor y con lo testarudo que ha resultado ser el dueño de la cafetería, dudo que hubiéramos llegado a un acuerdo, aunque quizás se ganara aunque sea una buena multa por no publicar los precios del “extra-saborizante-licor” en el menú.
Estúpido fui, pero no en la magnitud del dueño, que después de dos años del incidente no cae en cuenta que come por los clientes, entonces me figuro que la formula de la estupidez se encuentra incompleta, pues además de la frecuencia y la magnitud, habría que asegurarle una tendencia al infinito.

("It´s the customer service, stupid", basado en, "It´s the economy, stupid")

Monday, January 31, 2011

Al borde de la navaja


Egipto está en caos, en todas las ciudades miles de manifestantes se han tomado las calles para protestar contra el presidente Mubarak,  quien gobierna ese país desde hace 30 años. No comulgo con ningún presidente, comandante en jefe o líder de un país que se eternice en el poder. Es un insulto a los pueblos que un tipo quiera quedarse más de dos períodos o un sexenio en el poder, no comulgo con esos métodos en donde por medio de elecciones (sean estas fraudulentas o no) trate de legitimar a dictadores y se queden décadas en el poder. ¿Aun si son buenos?, ¿inocentes y bien intencionadas ovejitas?: aun así.

Pero vemos como la tecnología merma a los dictadores, por eso tanto esfuerzo de cierto estados en controlar el Internet, en el caso egipcio, fue el Twitter y el Facebook las herramientas que utilizó la gente para organizarse. Hasta este momento, nadie sabe que pasará, independientemente que derriben a Mubarak, ya se encuentras calendarizadas las elecciones a finales de este año, tendrán que ser transparentes, la clase política se ha dado cuenta que se están sentados en un polvorín, al parecer, la mayor preocupación de muchos, es que la oportunidad sea utilizada por los Hermanos Musulmanes y se instaure una teocracia de corte islamista, ahí saltarían de las olla a las brazas.

Actualmente en el Cairo reina la anarquía, han ocurrido saqueos y cientos de casas y comercios han sido allanados por turbas enardecidas que han perdido de vista el objetivo de la protesta inicial. Ayer el Museo de Egipto fue asaltado por vándalos que lograron penetrar a la salas y destruyeron algunas preciosas colecciones arqueológicas y el colmo, dentro de la destrucción atacaron a dos momias que estaban en exhibición y les rompieron sus cuerpos, solo dejaron sus cabezas. El caos en Egipto es tal que no hay seguridad en las calles, la misma población tiene que armarse de garrotes, cuchillos y armas personales para defender sus pertenencias, peligran los más básicos derechos de los egipcios, asimismo objetos de valor  patrimonial y cultural incalculable.

Cuando Estados Unidos invadió Iraq pasó lo mismo con el museo de Bagdad, las antiguas colecciones mesopotámicas fueron saqueadas, curioso, no fue el ejercito invasor, sino sus los mismos ciudadanos iraquíes que se fueron contra el museo para destruirlo, como dice una colega “la gente en turba es imbecil”, parece que pierden el sentido y el control, una masa encolerizada va contra autos, gente, museos, edificios, hace unos años ocurrió algo similar en Francia, levantamientos de jóvenes migrantes que casi dan fuego a medio país.

Recuerdo que durante la guerra civil de El Salvador, el Museo Nacional ahora Museo Nacional de Antropología sufrió un atentado, un coche bomba fue detonado en su exterior, la explosión fue tal, que vitrinas y parte de la colección sufrió daños, vaya usted a saber cual es el objetivo militar del museo.

Me dicen que los laboratorios de las facultades de química de la Universidad de El Salvador fueron destruidos por la Fuerza Armada en una de las intervenciones de los años ochenta; se dice, que era posible realizar en dichos laboratorios la prueba de C14, todavía ahora, treinta años después, no podemos realizar estas dataciones en el país, tenemos que enviar hacia el extranjero los especimenes.

Durante la ocupación talibana a Afganistán, dicho régimen teocrático destruyó los enormes Budas de Bamiyan, con 1,500 años a cuestas, las representaciones del iluminado Buda eran Patrimonio de la Humanidad, pero al mismo tiempo según las autoridades religiosas se trataba de un horrible pecado. Es así que los Talibanes se tomaron la molestia de cañonear y dinamitar a los budas hasta reducirlos a polvo.

Hace unos meses el Centro de Observadores del Espacio CODE, ubicado en Santa Fe, Argentina fue destruido por unos desconocidos, a patadas y con garrotes rompieron los vidrios, quebraron los modelos aeronáuticos, tiraron por el suelo libros, manuales y revistas y el material histórico de los años de exploración espacial sufrió graves daños.

Vivimos en un peligro latente, debajo de nuestras instituciones anda el deseo reptiliano de destruir nuestros más valiosos tesoros, lo que nos identifica como especie, si damos el espacio y la oportunidad, seguro veríamos manchados los grandes cuadros de maestros del renacimiento, incendiaríamos nuestras bibliotecas o destrozaríamos nuestra propia historia cultural. Vivimos continuamente inseguros de nosotros mismos, el peligro de nuestra destrucción no viene de afuera, quizás no sea el siguiente asteroide que impacte en nuestro mundo o la próxima pandemia  la que nos merme, el peligro esta aquí, adentro...

En la película de Alejandro Amenabar, El Agora, basada en la historia de Hipatia de Alejandría, presenta el final del mundo antiguo, cuando los cristianos toman el control de las principales ciudades y los “paganos” son asesinados, la sabiduría antigua es olvidada, los libros quemados y Europa se lanza al desfiladero del oscurantismo.

Esas fuerzas que se deslizan entre nosotros son una amenaza constante, vivimos al borde de la navaja.

Friday, December 31, 2010

Un año más


Para despedir el 2010 y dar bienvenida al 2011 una canción de Mecano, un año más.
Pueden escuchar toda la canción aqui

En la Puerta del Sol
como el año que fue
otra vez el champagne y la uvas
y el alquitrán, de alfombra están.

Los petardos que borran sonidos de ayer
y acaloran el ánimo
para aceptar que ya, pasó uno más.

Y en el reloj de antaño
como de año en año
cinco minutos más para la cuenta atrás.
Hacemos el balance de lo bueno y malo
cinco minutos antes
de la cuenta atrás.

Marineros, soldados, solteros, casados, amantes, andantes
y alguno que otro
cura despistao.

Entre gritos y pitos los españolitos
enormes, bajitos hacemos por una vez
algo a la vez.

Y en el reloj de antaño
como de año en año
cinco minutos más para la cuenta atrás.
Hacemos el balance de lo bueno y malo
cinco minutos antes
de la cuenta atrás.

Y aunque para las uvas hay algunos nuevos
a los que ya no están echaremos de menos
y a ver si espabilamos los que estamos vivos
y en el año que viene nos reímos.

1,2,3 y 4 y empieza otra vez
que la quinta es la una
y la sexta es la dos y así el siete es tres.

Y decimos adiós
y pedimos a dios
que en el año que viene
a ver si en vez de un millón
pueden ser dos.

En la Puerta del Sol
como el año que fue
otra vez el champagne y las uvas
y el alquitrán de alfombra están.

Saturday, December 11, 2010

Tonantzin-Guadalupe

"En Tepeacac... en este lugar tenían un templo dedicado a la madre de los dioses, que ellos llaman Tonantzin, que quiere decir nuestra madre. Allí hacían muchos sacrificios en honra de esta diosa, y venían a ella de muy lejanas tierras, de más de veinte leguas de todas las comarcas de México, y traían muchas ofrendas: venían hombres y mujeres y mozos y mozas a estas fiestas. Era grande el concurso de gente en estos días y todos decían "vamos a la fiesta de Tonantzin"; y ahora que está ahí edificada la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, también la llaman Tonantzin".
Bernardino de Sahagún, Historia general de las cosas de la Nueva España, 1540-1585

Lo que ven arriba es la Señora Tonatzin una advocación de Coatlicue, madre de Hutizilopochtli, que sus festividades las celebraban en el cerro Tepeyac antes de la llegada de los cristianos. ¿Y que creen? los conquistadores reemplazaron un mito con otro, y tenemos ahora la celebración de la señora Tonantzin-Guadalupe, culmen del sincretismo religioso mesoamericano, que se celebra todos los 12 de diciembre.

Monday, November 29, 2010

Yayantique

Eventualmente, por motivos laborales tengo que salir de la oficina y visitar algunos poblados del interior del país, espero esas salidas como agua fresca, realmente me gusta el trabajo de campo, observar otros lugares y ver a la gente en sus actividades cotidianas, no por gusto soy antropólogo.
La semana recién pasada visité el pueblo de Yayantique, en el departamento de La Unión, un pequeño poblado de menos quince calles, en donde habitan alrededor de 7,000 habitantes. Un pueblo dormitorio, la mayoría de personas realizan labores agrícolas o en trabajan en algún oficio de servicio en San Miguel.
Yayantique vive la tranquilidad que le permite la distancia de las urbes, conserva sus tiendas en donde uno puede entrar y comprar un artículo sin la presencia de barrotes que dejan fuera al consumidor o un guardia que siempre vigile, las calles lucen limpias y tranquilas, el servicio de buses se resumen en dos llegadas y dos salidas en el día, en un turno matutino y otro vespertino.
El nombre Yayantique viene del potón que significa “Cerro de los capulines”, Yayan significa Capulín y Tique, cerro. El Capulín es un árbol de baja altura que presenta un fruto pequeño de color rojo o purpura, cuyo nombre científico es Prunus virginiana, es famoso por que dicho fruto es muy codiciado por los pájaros y los murciélagos.

Contradicción, en el parque central no hay ni un árbol de capulín, observé que contiguo a la alcaldía un vecino tiene plantado uno en su jardín de su fachada, pero el gobierno local no hace mucho para hacerle honor al nombre del poblado, para decirles que en el centro del parque se ha colocado  una estatua del Manneken Pis, el principal símbolo de la ciudad de Bruselas, se trata de la famosísima  imagen de un niño orinando, no veo motivo para colocar en el centro de Yayantique a un símbolo belga, probablemente le pareció jocosa la idea al alcalde y terminaron colocaron al Manneken Pis en el parque central.
El pueblo se encuentra enclavado en la cima de un cerro, con ello evita las terribles temperaturas que se sufre valle abajo; sin embargo, en los días calurosos ni Yayantique se salva, el calor puede reptar por deforestadas laderas de la colina y alcanzar al pueblo, aun así es posible refrescarse con alguna brisa que baja del norte. Aparte de un clima relativamente fresco, la altura permite una agradable vista al valle donde se encuentra San Miguel, con su gigantesco volcán Chaparrastique, que termina siendo el punto de ubicación en todo oriente.

La gente de Yayantique es sencilla y hospitalaria, tan solo posee dos cafetines en el centro del pueblo, una farmacia y cuatro tiendas de variedades que logran surtir de lo necesario a la población. La iglesia católica dedicada a la Virgen de Candelaria se encuentra ubicada frente al parque central,  no posee fecha específica de su construcción y la gente local lo ignora, probablemente fue erigida en su forma actual durante el siglo XIX (Las crónicas de Cortez y Larraz indican que la iglesia en 1770 era un sencillo xacal, rancho de paja), la construcción ha sufrido una serie de cambios durante los últimos años, fue pintada el año pasado, y lo hicieron con un encendido color amarillo, tomando en cuenta la enfermiza necedad de los salvadoreños en pintar sus iglesias de “blanco colonial”, es de aplaudir que se salgan del color “correcto” y variar un poco, las iglesias siempre tuvieron colores vivos (rojos, azules, morados, verdes y amarillos), pero en algún momento del siglo XX se les ocurrió blanquearlas, ahora los salvadoreños están tan convencidos que el color “colonial” debe de ser blanco, no más!.  Es tan fácil darse una vuelta por Guatemala y México en sus pueblos tradicionales para darnos cuenta que el verdadero color de los templos es cualquier otro menos el blanco.



Es un pueblo pequeño, tan solo tiene cuatro escuelas, pero posee dos cantinas que vendrían a ser el pelo en la sopa, el Ministerio de Seguridad Pública considera que el índice de alcoholismo en Yayantique es alto, aunque para ser sincero no observé ningún “bolito” dormido en la cuneta como es costumbre; de hecho, los pobladores parecían muy tranquilos de pasar el día en las calles del pueblo, donde también es común ver una buena cantidad de perros durmiendo en la sombra de los árboles.
Se dice que hay una cueva llamada Culquinte en los alrededores en donde hay arte rupestre, lamentablemente la misión por la cual visité Yayantique no era etnográfica ni arqueológica así que no pude cerciorarme, es de regresar otro día y explorarla, el problema es el acceso, la calle de tierra va de mal a peor, es necesario usar un vehículo que pueda sortear las rocas del camino para llegar; pero después de todo, quizás esa lejanía y la dificultad de llegar es lo que mantiene al pueblo en una relativa paz, viviendo un idílico pasado.





Mapa de Google Maps de Yayantique



Ver mapa más grande

Sunday, November 28, 2010

La Jícara


En Mesoamérica el árbol de Jícaro o Morro (Crescentia alata) siempre ha sido considerado sagrado. En el Popol Vuh (segunda parte, capitulo dos)  narra que los señores del inframundo matan a Vucub-Hunahpú y a Hun-Hunahpú, a este ultimo lo decapitan.
Lleven la cabeza y pónganla en aquel árbol que esta sembrado en el camino dijeron los señores del inframundo, y habiendo ido a poner la cabeza en el árbol, al punto se cubrió de frutas que jamás habían fructificado antes de que pusieran entre sus ramas la cabeza de Hun_hunahpú. Y a esa jícara la llamamos hoy la cabeza de Hun-Hunahpú, que así se dice…
Hace notar que la Jícara es de gran importancia para la mitología de sociedades mesoamericanas, pero también posee un uso práctico,  podemos ver que sus frutos son utilizados en la cocina, en las manualidades  y en el arte; Por ejemplo, la jícara que siendo un fruto esférico con una cáscara dura, puede separarse y convertirse en un recipiente, llamado guacal. Asimismo puede servir para la elaboración de chinchines, maracas, cucharas, instrumentos musicales (la zambumba, la guarama y las ocarinas), puede ser usado como medicina contra el dolor de estomago y la diarrea, preparar horchata y utilizando medios modernos se puede extraer aceite, azúcar y etanol.

Hasta finales del siglo XX en Izalco se realizaba la elaboración de la jícara labrada, que comenzaba con la corta de la jícara un “once de luna” (once días después del aparecimiento visual de la luna posterior a la luna nueva), la cual con un vidrio o fragmento de obsidiana, un clavo o espinas de güiscoyol  se podía rayar la superficie del morro -previa preparación- y elaborar una variedad de imágenes artísticas que van desde animales, insectos, flores, plantas, etc.
En el museo del sitio de Joya de Cerén se encuentra un guacal de morro que fue recuperado por los arqueólogos de una de las estructuras que fueron sepultadas durante la explosión del Loma Caldera a mediados del período clásico (200 d.C. a 900 d.C.). Dicho guacal se observa que fue pintado tratándolo de adornar con figuras (imagen inferior).
 A finales del siglo XIX el investigador y etnógrafo alemán Carl Hartman le dio una especial importancia a la jícara, le pareció curioso un árbol con unos frutos esféricos que colgaban desde el tronco, sinceramente es una especie muy particular, típico de un clima tropical, el sitio arqueológico de Cihuatan, en el departamento de San Salvador, posee una numerosa población de arboles de Jícaras o morros.




Referencias:
Las Jícaras labradas de Izalco, por Jorge Alfredo Calvo, Revista Arte Popular Julio de 1977.
Museo de la Palabra y la Imagen, Memoria de los Izalcos 2006.