Thursday, June 22, 2017

El primer humano fotografiado

La imagen inferior muestra el Boulevard du Temple, en París. No se sabe el año pero se cree que pudo ser entre abril o mayo de 1838.

La fotografía fue obtenida por Louis Daguerre, famoso por ser el inventor del daguerrotipo, el primer sistema fotográfico. La imagen es importante porque es la primera fotografía donde aparece un ser humano, aunque siendo precisos son dos. Se trata de un hombre al cual otro le lustra sus zapatos.

Los dos tipos se encuentran en la parte inferior izquierda de la foto, el hombre de pie (el cliente) es más visible, el lustrador está oculto detrás de un pequeño poste y solo es posible observar un poco de su cabeza y el brazo en movimiento.

No se sabe quienes eran, pero la imagen refleja un momento cotidiano del Paris del siglo XIX.


Wednesday, June 21, 2017

La primera fotografía

Nuestra sociedad moderna es una sociedad que aprecia las imágenes, amamos a las fotografías, las películas y las animaciones. 

Muchas de nuestras referencias culturales se basan en películas. Las películas son las nuevas narrativas míticas. Si los antiguos se reunían alrededor de un fogón para contar historias fantásticas, ahora nosotros lo hacemos frente a una pantalla.

Claro que pueden ser un negocio, pero también es arte y sobre todo un producto cultural.

El desarrollo de los teléfonos inteligentes trajo consigo una revolución en la imagen, hoy potenciado por las redes sociales. La gente comparte su vida en imágenes. Tenemos fotos de comida, de un paseo dominical, de amigos, parejas, familia, de perros y sobre todo de gatos, hoy los gatos son muy populares en Internet.

La imagen nos encanta.

Hace muchos años, en una época previa a Internet, cuando el acceso a la información estaba únicamente en los libros a los cuales poca gente tenía acceso, me llegó un libro enciclopédico para niños ilustrado por Disney; en él, entre las páginas de los inventos modernos aparecía la primera fotografía que se tomó en la historia. 

Entonces a mí me conmocionó al verla y hoy lo sigue haciendo.

La primera fotografía fue realizada en 1826 por Nicéphore Niépce. Para lograrla se usó el efecto de cámara oscura y una placa de peltre. La imagen es lo que se veía desde la ventana de la habitación de Niépce en Francia. El tiempo de exposición fue de unas ocho horas, me imagino que Niépce estuvo realizando una serie de experimentos previos que bien pudieron capturar alguna imagen, pero todas las pruebas hoy están perdidas.

Antes de esa imagen no hay otra manera de ver el mundo sino a través del dibujo o la pintura.

Tuesday, June 20, 2017

Montauk




En el extremo oriental de Long Island se encuentra un lugar llamado Montauk. Es un sitio antiguo formado hace miles de años -al igual que todo Long Island- por el retroceso de los enormes glaciales que tuvieron congelado todo el hemisferio norte en la última edad de hielo, hará algo más de 11,000 años. Toda Long Island es lo que se le conoce como morrena glacial, es un enorme depósito de roca producido por el hielo que retrocedió hace miles de años y fue amontonando rocas hasta formar lo que hoy es una isla. 

Con la llegada del ser humano al continente americano, Montauk fue largamente ocupado por pueblos amerindios que se instalaron en toda la zona. Cuando los primeros europeos llegaron en 1614 se encontraron con el pueblo Montaukett, de ahí el nombre del lugar. Al igual que el resto del continente americano, los europeos trajeron enfermedades y un cambio en el sistema económico y en el tejido social, la población Montaukett se redujo al mínimo y durante el siglo XX fue desconocida por las autoridades hasta el punto que se dijo que ya estaba extinta. Fue hasta el 2013 que el Senado reconoció de nuevo al pueblo Montaukett y desde entonces mantienen un proceso de reconocimiento y batallas legales contra el gobernador Cuomo quien vetó el reconocimiento del Senado. 

Faro de Montauk Point

Hoy en día Montauk es una zona mayormente enfocada al turismo y la pesca deportiva, con casas de veraneo y negocios que se vuelven más dinámicos durante los meses de verano, que probablemente sea el mejor momento para visitar la zona. En el vértice de Long Island se encuentra el famoso faro Montauk Point, el cual es actualmente declarado monumento nacional por el Gobierno Federal.

La historia del faro de Montauk Point es interesante, fue comisionado por George Washington en 1796 y desde entonces se ha mantenido previniendo a los barcos al acercarse a la costa de Long Island, la cual debido al clima, corrientes y geografía al parecer ser muy traicionera y peligrosa. Durante la Segunda Guerra Mundial el faro fue manejado por la Armada de EEUU y en la década de 1980 su funcionamiento fue automatizado; es decir, ya no se necesitó de una persona de planta que mantuviera la luz encendida. 

Actualmente funciona un museo del sitio (accesible por un valor de $11 por persona), con una exposición permanente que cuenta sobre la vida de los antiguos trabajadores, así también de la comunidad Montaukkett y de la tecnología de los faros y sus lentes Fresnel. Estos lentes son  sorprendentes, me maravilló descubrir que con un pequeño foco magnificado por la óptica es capaz de verse a varios kilómetros de distancia y de paso salvar vidas. 

Lentes Fresnel
También es posible subir hasta la cúspide del faro y ver el paisaje, si es que el clima lo permite, cuando visité el faro había tanta neblina que desde el balcón apenas se apreciaba la costa, así que solo podía hacerme una idea de la belleza que me rodeaba a partir de unas fotografía que nos enseñaron. Haber visitado ese día de nebliba tuvo sus ventajas porque me fue posible escuchar el "fog signal" o señal de neblina, la cual cada 10 o 15 segundos suena una alarma, muy fuerte por cierto.



El faro de Montauk Point ha funcionado durante más de 200 años ayudando a embarcaciones de todo tipo en mantenerse a salvo de la costa y al parecer seguirá con su labor en los próximos años.
Si tienen la oportunidad de visitar la zona ¡háganlo! Es de lo mejor.

Wednesday, July 27, 2016

Stars-Spangled Banner



I
The xiquilite (1) is a small bush, very common in Central America. It´s easy to sow that plant, you only need to spread the xiquilite´s seeds in a field and wait for a couple of days, then you see a small plants sprouting from the soil.  When I lived in El Salvador, in the rainy season I sowed xiquilite in my backyard, just for fun.

For centuries El Salvador had an important industry of Xiquilite. From that bush is possible to get an indigo or añil, a natural blue dye. The ancient Mesoamerican Indians used xiquilite leaf to dye cotton of to made blue ink for ritual or art purposes. When the Spanish colony arrived, they operated a big industry of xiquilite, exported tons of blue dye from Central America to Europe or others parts of the world.

In the 18th century El Salvador had a several farmlands of xiquilite with obrajes (2) for the production of indigo. The impact of that industry was so important that the first book printed in El Salvador was a manual for indigo production, printed in 1741, "El Puntero apuntado con apuntes breves"(3).

In Central America the indigo industry died out in the second part of XIX century. In El Salvador it was replaced by coffee and sugar cane.

In a poetic way, I have a tradition of indigo-blue blood.

II

When the smoke cleared and the sun lighted up over the Fort McHenry, Francis Scott Key saw the structure had survived, the attack of British Navy against the fort was unsuccessful. To prove it, the Star - Spangled Banner was still there, ripped but proud. The flag had survived the bombs and rockets; it was September 14, 1814.

By that time the United States was at war in the post-Napoleonic conflict against England. In that conflict the English army destroyed the US Capitol, burned the White House and demolished government buildings in Washington DC. The capital suffered pillage.

Then the British began an invasion of Baltimore, but first they needed destroy the Fort McHenry, which protected the city port. They started to attack on September 13, they ware convinced that McHenry would be easy prey.

In that day, Francis Scott Key was onboard in one ship of the British navy; he was an attorney and tried to negotiate the release of prisoner of war. Then the attack against McHenry began. Scott Key saw how the British cannon fired again and again, for 25 hours, trying to destroy the wall of the Fort.

But when the dawn began the McHenry had survived all bombs and rockets, and all people in the bay saw a stars-spangled banner wave over the Fort, the Royal Navy was a low on munitions and preferred to withdrawal. 

Scott Key was so impressed with that scene, it inspired him to write a poem about the flag. Three days later, the poem was printed and distributed to all people of Baltimore. A month later the poem was published in all the newspaper across the United States. Finally the poem was sung with the music of “To Anacreon in heaven” and became the US national anthem.

The Star-Spangled Banner was made by Mary Pickersgill and her assistants a few months before the Baltimore Battle; they used a 300 yards of dyed wool and white cotton. She got the materials from Europe under the British blockade. After the battle the flag was protected by George Armistead, who was served as the commander of Fort McHenry. Years later his family gave the flag to Smithsonian Institution. Today the Star-Spangled Banner is display in the Museum of American History in Washington DC.

And of course, for the Americans eyes, the Star-Spangled Banner is a cult object.

III

2015 was an important year for me, was a year when I moved from El Salvador to the United States. I tried to understand the history of this nation, if the United States is going to be my new homeland, and the homeland of my future family, I need to understand its history; so, for that reason in my first month in United States I visited Washington DC.

In the National Archives and Records Administration, I saw the Constitution, the Declaration Independence and the Bill of Rights. Those documents are placed in an important site of the building. When I visited I saw many people from different states of the Union. They traveled to DC just to visit the museums and see these important documents.

I saw the eyes of the American people, how they appreciate these antique documents, because for them these document are the foundation of their nation. Then I realized the real significance of this country. The United States is an important symbol, a symbol about freedom and democracy, funded by immigrant people who traveled across the earth, searching a good place to live, a new place for better opportunities and pursuit of happiness -people who believe the same thing than I believe- people like me.

When I comprehended that, I recognized myself in those people; they and I have the same idea about this county. Maybe they are born here accidental but in my case, it’s my free decision.

In a shady room inside the National Museum of American History the Star-Spangled Banner is on exhibit, the old flag reposes in a special environmentally-controlled chamber. I saw it there and I was a very impressed, because I knew the history about the flag and its importance for United States history. But I never prepared myself for one of the most interesting discoveries in the Star-Spangled Banner: When the science specialist worked with the flag, they discovered their blue wood fibers, used in the stars area, were dyed with indigo.

Yes, with indigo, logically produced by the leaf of xiquilite.

In that moment I got an important connection with my past. I had felt an overlap of history with El Salvador and the United States.

I don’t know if Mary Pickersgill used blue thread colored with Salvadorian indigo, but if she bought all the materials from Europe, it was possible to get a thread dye with indigo produced in Central America. Who knows? Maybe that indigo came from El Salvador.

Whatever happened, for me, that exceptional and magical moment, when my two worlds collided, was a crossover.



(1) Indigofera tinctoria
(2) Obraje is a pool for decomposition of leaf of xiquilite.
(3) Puntero is an old job, it’s was a man who get the right point of indigo dye.  

Tuesday, June 28, 2016

Reflexionando sobre los 25 años de ASTRO


Telescopio Tinsley de la Asociación Salvadoreña de Astronomía observando al planeta Venus en las constelación de Sagitario (Nov 2013) foto por Jorge Colorado.

"No explicar la ciencia me parece perverso. Cuando uno se enamora, quiere contarlo al mundo"
 Carl Sagan,
 The Demon-Haunted World : Science as a Candle in the Dark
 1995



La astronomía llegó a mi vida de una forma discreta, no guardo recuerdo de cuando y como me comenzó a interesar, pero estoy seguro que fue producto de una serie indeterminada de eventos casuales, y del buen juicio de mi madre que me regaló un par de libros que me marcaron de por vida. Tampoco llegó sola, se acompañó de otras dos ciencias que siempre he amado y que me apasionan, a una de ellas me he dedicado profesionalmente.

Los niños son curiosos por naturaleza y yo no fui la diferencia, ni particularmente destacado, tan solo que las cosas se dieron de tal forma que la ciencia siempre me importó, quizás un poco más que el promedio de personas que me rodeaban. El Salvador puede ser un territorio fértil para muchas cosas, pero la ciencia nunca ha sido uno de su fuertes y la búsqueda del conocimiento tampoco es uno de sus valores más destacados.

De niño nunca tuve acceso a un telescopio y tampoco podía definir las constelaciones, el cielo nocturno me parecía un rompecabezas sin sentido, estrellas esparcidas sin orden en un fondo negro. Solo tenía un par de binoculares que habían pertenecido a mi bisabuelo y que pasaron por varias generaciones hasta llegar a mis manos.

Durante la guerra civil (1980-1992) los telescopios estaban restringidos a la venta, si alguien pretendía importarlos era necesario obtener un permiso del Ministerio de Defensa o tener un amigo militar que le facilitara el trámite en aduana. Todavía en el siglo XXI los telescopios siguen con esa absurda restricción, El Salvador debe ser el único país del mundo que cataloga a los telescopios como armas.

Un día de tantos un amigo de la familia me regaló un telescopio que él ya no usaba. Me lo dio en dos partes, una semana el tubo y otra semana el trípode. Como todo adolescente no tuve la paciencia de esperar un par de días y esa misma noche hice malabares para mantener el tubo enfocado hacia un lucero que se ocultaba en el horizonte.  Descubrí que se trataba de Júpiter, el gigante gaseoso y planeta más grande del sistema solar.

Pasé los siguientes meses observando el cielo y reconociendo las constelaciones. Con el telescopio pude observar nebulosas, cúmulos de estrellas y galaxias, me maravillé con los cráteres de la Luna, los anillos de Saturno y los casquetes polares de Marte. En ese tiempo la contaminación lumínica de San Salvador no era mucha y todavía dejaba los cielos relativamente oscuros. Yo era un adolescente que se pasaba las noches viendo las estrellas en un cielo donde volaban helicópteros de guerra.

A inicios de 1991 leí una noticia en un periódico que me dejó perplejo, el titular decía "Fundan asociación de astronomía", fue una gran sorpresa darme cuenta que habían otras personas con el mismo interés en El Salvador, que esa fundación se había venido aplazándose desde mediados de los años ochenta, en los años cuando el cometa Halley se había acercado a la Tierra. Hoy era diferente, había una gran excusa para organizar un grupo de interesados en la astronomía: El eclipse total de sol del 11 de julio de 1991.

Inmediatamente nos dimos cuenta que la gente estaba emocionada con la noticia del eclipse, pero también había mucho miedo y confusión. Los medios de comunicación comenzaron a preguntar sobre las horas y las técnicas seguras para observarlo. Así que en las semanas previas al eclipse nos tocó cubrir a casi todos los socios muchas radios, periódicos y televisión, yo tuve que romper el miedo a los micrófonos y las cámaras de televisión y hablar de astronomía. Al finalizar cada programa noté que siempre me sentía muy satisfecho en compartir con la gente algo que yo valoraba, ASTRO me permitió descubrir esa vena de comunicador de la ciencia y docente de la cual no tenía ni la menor idea.


Fotografía del Eclipse Total de Sol 11 de julio de 1991, foto por Victor Hugo Hurtarte ASTRO.
El eclipse lo observamos desde un terreno contiguo al Aeropuerto Comalapa (hoy en ese lugar se encuentran las salas de espera 14 y 16). El canal 10, TV educativa, cubrió el evento en vivo junto con ASTRO y lo transmitió a nivel nacional. Dos compañeros de la asociación y ahora amigos de muchos años fueron los conductores del programa. El eclipse sobrepasó todas las expectativas que me había hecho durante los meses previos, estoy seguro que fui uno de los afortunados que tuvo la oportunidad de disfrutar al máximo ese evento astronómico en El Salvador.

Años después gracias a una donación de un telescopio y una cúpula, nos impulsó a buscar un terreno para construir un observatorio astronómico. El observatorio tomó más de  7 años en completarse, para ello se contó con el apoyo de los mismos socios de ASTRO, de empresas privadas y fundaciones que donaron dinero y materiales. El observatorio está ubicado en el municipio de San Juan Talpa y se inauguró el 8 de febrero del año 2000.

Hoy han cambiado muchas cosas, el observatorio ha sido ampliado en varias ocasiones, llegó el Internet a El Salvador y las redes sociales comenzaron a tener una mayor importancia en nuestra sociedad. A nivel internacional los telescopios se computarizaron y las cámaras se hicieron digitales lo que revolucionó la astrofotografía. Por otro lado los países desarrollados han enviado robots a varios planetas, sabemos como es Plutón y se han descubierto planetas en otras estrellas. Nadie sabe que sucederá en el futuro cercano, es posible que en un par de décadas la ciencia logre descubrir por medio de estudios espestroscópicos de las atmósferas de exoplanetas alguna firma química de la vida, y quien sabe, quizás también vida inteligente.

Al presente el desarrollo científico del país es muy bajo, los últimos años la producción científica del país se ha encontrado bajo las islas de Barbados y Guadalupe. Mientras que el mundo va a trote con la ciencia y la tecnología, el futuro inmediato no parece ser muy halagador para la ciencia salvadoreña.

Si bien este tipo de organizaciones como ASTRO es de carácter aficionado, estas sirven de plataforma para la comunicación de la ciencia, una actividad que va más allá de compartir datos y descripciones de la naturaleza, comunicar la ciencia es un acto provocador de un cambio social. La astronomía es una ciencia muy bella, no solo porque la capacidad de apreciación que tenemos los humanos ante el universo y las preguntas filosóficas que esta trae, sino porque también tiene enormes vínculos con otras ciencias, las estrellas nos pueden llevar hacia la química, hacía la ingeniería, hacía la electrónica o la arqueología. 


Poner el ojo en un telescopio es más que una entretenida afición, es una ventana a un universo fascinante y a la posibilidad de dedicar la vida a la búsqueda del conocimiento.

(Artículo publicado en periódico El Faro

Niños observando la Luna desde la laguna de Alegría, Usulután, foto por Jorge Colorado.