Monday, April 5, 2010

Lo que recuerdo del funeral de Moseñor Romero



Voy en una camioneta Toyota Corolla de 1971, de color vino, mi padre conduce, bajamos por la Calle Arce en dirección al centro de San Salvador, al contrario de hoy en día, dicha calle era de dos sentidos, habían algunos vehículos estacionados a los costados, un buen número de personas se dirigen al centro, era el 30 de marzo de 1980, domingo.

Hacía pocos días habían asesinado a Monseñor Romero, no recuerdo esa fecha, se me ha borrado completamente de la mente, solo tengo memoria que la noche del asesinato mi familia vio la nota periodistica en Teleprensa -en ese entonces en canal 2- narrado por Guillermo De León.

Desde el dia de la muerte de Monseñor hasta el Domingo 30 de marzo había pasado casi una semana, y el ambiente cada vez era más tenso, El Salvador se empinaba hacia una guerra civil que duraría 12 años, todos sabíamos que la violencia no se detenía, incluso yo, para entonces un niño.

Aunque me pasaba la mayor parte del día jugando, me atacaba la ansiedad al escuchar las bombas y disparos en la cercanía , la casa de mis abuelas, en pleno centro, se convirtió en una isla que en ocasiones era rodeada del caos y la violencia, cuando leí el Diario de Ana Frank, me sentí reflejado en la calma y seguridad que ella sentia en su refugio, una calma que en cualquier momento podría romperse, ese mismo sentimiento me embargó durante la primera mitad de los años ochenta.

Bajábamos la Calle Arce en la camioneta, casi frente a la Basílica del Sagrado Corazón, vimos el humo del primer estallido de la primera bomba con la cual inició toda la calamidad del funeral de Monseñor Romero. Se dice que un grupo de hombres armados disparó indiscriminadamente contra miles de personas que se había reunido frente a la Catedral de San Salvador para rendir honores a Monseñor. Los disparos, que venían del techo del Palacio Nacional fueron acompañados por bombas que agobiaron a la multitud, un mar de gente trataba de salir de la Plaza Barrios, muchos murieron a causa de los golpes y disparos, yo con mi padre, nos encontrábamos a pocas cuadras de ahí.

Cuando la bomba explotó, todas las personas que caminaban en las aceras de la Calle Arce comenzaron a correr, mi padre entonces hizo girar en U a la camioneta y regresamos a toda velocidad a la casa de mi abuela, ubicada en las cercanías, los disparos y las explosiones se hicieron potentes, la balacera parecía durar una eternidad.

Recuerdo el ajetreo de la familia, el sintonizar la radio YSKL y la Banda Ciudadana donde se comentaba a detalle, había tensión y miedo, mi abuela y mis tías abuelas estaban nerviosas, con mi tía Ivonne fuimos al fondo de la casa a escuchar las balas, a pocas cuadras de ahí se estaba llevando a cabo uno de los eventos más violentos de los últimos tiempos en El Salvador.

Por algún motivo, salimos a la calle a ver a la multitud de personas que subían lentamente del centro de la ciudad, mi abuela sacó un termo y repartió algunos vasos de agua a la gente, yo estaba con ella, cuando frente a mi, paso un hombre cargando una revolver que me pareció extremadamente gigantesco.

Creo que esa noche se escucharon algunas bombas en distintos lugares de la ciudad, apagamos las luces o cortaron el servicio eléctrico, no lo recuerdo, lo que si tengo memoria es que dormí con miedo.

Ahí comenzó todo.


1 comment:

Salvador Mayora said...

Yo lo vivi muy parecido, estaba en la casa de mis papas que quedaba en la esquina de la 13º Calle Poniente (la que viene de la Corte de Cuentas) y la Avenida España, cuando comenzaron las celebraciones en frente de Catedral le hablaron por telefono a mi mama que estaban saqueando los negocios de el centro y ella nos dejo con la muchacha en casa y fue a ver si no le habia pasado nada al negocio, era una zapateria sobre la 1º Calle media cuadra arriba de el Parque San Jose, estaba frente a la agencia del Banco Agricola, no habian saqueado nuestro negocio, cuando comenzaron los balazos, mi mama y sus 3 empleadas corrieron, mi mama llego al carro y huyo, llego a casa alterada, como vos oiamos los balazos y las explosiones, al rato vimos gente corriendo huyendo del centro, mi mama salio a darles agua tambien, recuerdo ver gente con sangre, y recuerdo el ambiente tenso, Teleprensa dando la cobertura y recuerdo el miedo que teniamos, todos esos recuerdos no los entiende los que no han pasado por esos acontecimientos, saludos