Wednesday, January 9, 2013

El fin de la Iglesia San Esteban



Este país es muy eficiente en destruirse a sí mismo.
Es un pueblo con tan poca querencia sobre su historia y con una profunda incapacidad de apropiarse de su patrimonio que a nadie le extraña los continuos incendios y constantes derrumbes de verdaderas joyas arquitectónicas, edificaciones que en otras realidades serían protegidas hasta la perpetuidad.

Uno creería que es cuestión de educación, pero la insensibilidad por el patrimonio también incluye a personas con educación formal. Poseer una licenciatura o maestría no es sinónimo de interés por el patrimonio, a la gente simplemente no le importa.

La historia se nos está yendo entre los dedos, en treinta años no habrá ningún edificio del siglo XIX, ninguna estructura que atestigüe ese pasado.

El 7 de enero de 2013, después de una lenta agonía de veinte años, se incendió la Iglesia San Esteban, un edificio emblemático ubicado en uno de los barrios más destacados e históricos de San Salvador.

Los barrios poseían su propia organización que se suscribía al par de cuadras que comprendían, poseían su propia iglesia, su patrón y sus fiestas particulares, los pobladores sentían cierto orgullo en vivir y pertenecer al barrio, estos territorios generaron marcadas  identidades locales.

Los barrios todavía están ahí,  se ubican alrededor del centro de San Salvador, entre los principales tenemos: El Calvario, Candelaria, La Vega, Concepción, San José, San Jacinto, Santa Anita y San Esteban. Todos ellos tienen sus pobladores y siguen viviendo su cotidianidad un tanto parecido al antaño, con la diferencia que hoy les toca luchar contra la marginación, la violencia y una decadencia que deteriora sin piedad su pobre infraestructura.


El Barrio San Esteban está ubicado al oriente de la Plaza Zurita, incluye la Calle Delgado, el Mercado Tinetti, y la 4ª y 6ª  Calle Oriente.

A mediados del siglo XX, se podía encontrar una buena cantidad de fontaneros, carpinteros, albañiles y sastres. Pero una de sus cualidades más destacables es su importante actividad religiosa muy ligada con El Calvario, durante la Semana Santa todavía se observan procesiones que recorren la Calle de la Amargura, la cual termina frente a la extinta Iglesia de San Esteban. En décadas pasadas los vecinos colocaban altares en todas las casas y durante el Jueves Santo la calle era recorrida por penitentes.

Durante las fiestas de Navidad, se llevaban a cabo posadas o pastorelas, y las casas abrían sus puertas de madera de par en par, para que la gente apreciara los nacimientos.

Hoy envueltos en el trajín y los paradigmas actuales, muchos citadinos no comprenden la dimensión social de una vida de barriada, la mayoría de la población urbana vive en colonias o repartos, muchos de ellos privados, encerrados en muros, portones y alambres razor.

En dicho barrio se encontraba la Iglesia de San Esteban, un templo construido a finales del siglo XIX, era de madera y lámina de Cataluña, la cual fue seriamente afectada por el terremoto del 10 de octubre de 1986.

El nulo mantenimiento por parte de la Iglesia Católica y el poco interés de los gobiernos nacionales y municipales en trabajar en su conservación fueron los responsables directos del fin del edificio.

Y entonces en la tarde del 7 de enero de 2013, la Iglesia San Esteban, patrimonio histórico de la ciudad de San Salvador ardió hasta su cimiento, se quemó toda, se perdió para siempre una estructura del siglo XIX, de una época que se nos fue y que a nadie le importa en este país de mente de polilla.


* Si desean ver imágenes de la Iglesia San Esteban les recomiendo este enlace de El Faro 

Monday, December 31, 2012

2013



Se acabó el 2012 y da inicio un nuevo año, el 2012 pasó volando ¿seré yo o los años van más rápido? Se dice que uno llega a una edad donde los años se sienten menos largos, la cuestión es que apenas ayer comenzábamos el siglo XXI y ahora ya llevamos un 12% de él.
Lo que recordaremos del 2012 fue que dejó a muchos esperando el fin del mundo, uno de tantos fines del mundo que no llegó y los mismos agoreros que esperaban tiempos aciagos volverán a las andadas más temprano que tarde, la gente siempre inventa cosas.
Espero que este 2013 sea un año especial para todos ustedes, mis lectores, un abrazo fraterno.

Wednesday, December 12, 2012

Las estrellas de la Virgen de Guadalupe


Desde la época colonial se han discutido y publicado cientos de textos sobre la Virgen de Guadalupe. La exaltación y el fervor que ronda esta particular advocación de la virgen María, ha sido y será un punto fundamental en el entendimiento de la identidad indígena y colonial, no solo en México, sino en toda Latinoamérica.


El mito de la Virgen de Guadalupe inicia con el antiguo relato en náhuatl llamado “Nican Mopohua” (Aquí se narra), que a través de los años se ha  convertido en una especie de revelación divina, en donde se manifiesta el aparecimiento de la virgen de Guadalupe al indio Juan Diego en un cerro llamado “Tepeyac”, un lugar en donde antes de la conquista se le rendía culto a la divinidad Coatlicue, también llamada “Tonantzin” (venerable madre).

La crónica de Fray Bernardino de Sahagún, en su Historia General de las Cosas de Nueva España, nos da luces sobre el origen del mito guadalupano “En Tepeacac... en este lugar tenían un templo dedicado a la madre de los dioses, que ellos llaman Tonantzin, que quiere decir nuestra madre. Allí hacían muchos sacrificios en honra de esta diosa, y venían a ella de muy lejanas tierras, de más de veinte leguas de todas las comarcas de México, y traían muchas ofrendas: venían hombres y mujeres y mozos y mozas a estas fiestas. Era grande el concurso de gente en estos días y todos decían "vamos a la fiesta de Tonantzin"; y ahora que está ahí edificada la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, también la llaman Tonantzin".

Es decir, durante la conquista los españoles reemplazaron un antiguo personaje sobrenatural mesoamericano por uno judeo-cristiano, lo que desvirtúa el elemento sobrenatural que relata el Nican Mopohua. 

El antropólogo e historiador mexicano Miguel León Portilla, estudioso del pensamiento indígena, reúne a la señora de Guadalupe en una sola personalidad histórica y cultural transversal, llamada “Tonantzin-Guadalupe”. La Virgen de Guadalupe es quizás el máximo ícono de sincretismo religioso que aconteció en la conquista.

De ojos y estrellas
En el “Nican Mopohua” se describe el origen milagroso de la imagen de la Virgen de Guadalupe, que supone haber sido impresa por medio de un fenómeno sobrenatural en la toga de ayate del indio Juan Diego. A partir de ese supuesto hecho, se han establecido y popularizado una serie de “descubrimientos sensacionales” del estudio de la imagen de Tonantzin-Guadalupe, uno de ellos ha sido las figuras que suponen que se observan en los ojos, a partir de lo cual se han escrito y vendido una serie de libros que prácticamente han sido un semillero para afirmaciones aventureras. Una de ellas está asociada a la iconografía religiosa astronómica que aparece en la imagen sagrada, las estrellas del manto.

Ajustando constelaciones
A finales del siglo XX el Doctor Juan Homero Hernández Illescas formuló que las estrellas de la imagen de la Virgen de Guadalupe tienen relación con el cielo nocturno en la fecha del 12 de diciembre de 1531, cuando se supone que la virgen se le apareció al indio Juan Diego.

Según el doctor Hernández Illescas en el manto de la virgen de Guadalupe se encuentran algunas de las estrellas de la constelación de Ophiuco (el serpentario), Escorpión, Hidra, Centauro, la cruz del Sur, y supone que aparecen fragmentos de las constelaciones de la Osa Mayor, Come Berenice, Canes Venatici, y Draco. Así también las estrellas principales del Can Mayor y Auriga; Sirio y Capella. Todas ellas -según  Hernandéz- vistas durante el solsticio de invierno de 1531, año del aparecimiento de la patrona de México.
Una constelación es un grupo de estrellas asociadas unas a otras por un criterio arbitrario, cada sociedad ha observado diferentes constelaciones de acuerdo a su mitología, historia y semiótica, es así como en un grupo social puede observar en el cielo unos hermanos gemelos mientras que otros observan en las mismas estrellas una tortuga. Las constelaciones han servido para relatar mitología, son prácticamente un libro de cuentos celeste, en donde están escritas las narrativas folklóricas de los pueblos.

En 1928 la Unión Astronómica Internacional dispuso organizar y distribuir 88 constelaciones en toda la bóveda celeste, como si fueran territorios espaciales, los astrónomos de entonces únicamente se basaron en las constelaciones de la Europa clásica, se divorciaron de cualquier constelación de otra cultura que no fuese europea y comenzaron a popularizarse los atlas estelares, en donde por primera vez aparecían las estrellas unidas por delgadas líneas que representaban a las constelaciones, contrario a lo que en siglos pasados la cartografía celeste hacía, cuando se publicaban complejos dibujos que representaban personajes astronómicos.

Sucede que la posición de las estrellas en el manto de la Virgen de Guadalupe es un tanto ordenado, las estrellas están separadas unas de otras por espacios relativamente similares, en algunos lugares del manto de la imagen se pueden observar ondulaciones que hacen ver a los astros impresos un poco distanciados unos de otros.

Siendo así es posible ajustar intencionalmente un patrón estelar el manto sagrado, ya sea para el solsticio de invierno de 1531, la independencia de Estados Unidos en 1776, la caída del muro de Berlín en 1989 o cualquier noche que alguien desee figurar.

La posición de las estrellas en la señora de Guadalupe están colocadas de tal forma que es imposible afirmar categóricamente que las estrellas es la firma sobrenatural del solsticio de invierno, peor aún cuando se toma en cuenta que aparecen apenas fragmentos de las supuestas constelaciones principales, muchas de ellas con sus figuras establecidas en la reunión de la Unión Astronómica Internacional en 1928.

En resumen, no se pueden establecer ninguna constelación con exactitud, al ser un tema que conlleva la fe, un creyente en particular podría ver cualquier constelación que desee, es una cuestión de convicción, de creencias y subjetividades; en este caso, las estrellas del manto no hay que buscarlas en el cielo, sino en el análisis de la cultura.

El artículo original fue publicado en periódico digital El Faro, 26 noviembre 2007

Sunday, December 2, 2012

De piernas y castas


Muy temprano durante la época colonial en la Nueva España, despuntó un poeta criollo llamado Francisco de Terrazas (1525-1600), de tal calibre que el mismo Cervantes lo exaltó en su libro Galatea. 

De las poesías que sobreviven, una de ellas es dedicada a las piernas, de una forma erótica nos hace considerar que el pasado colonial no fue un tiempo de aburrimiento y monotonía, sino de una época muy dinámica... en lo que respecta a los amoríos y las pasiones carnales. 

Las pinturas de castas coloniales donde vemos hijos nacidos entre españoles, indígenas, negros, mulatos, zambos, lobos, certifica mi punto, la gente llevaba una vida sexual muy intensa, y no había problema en relacionar un hombre negro con una mujer europea, algo que sí se prohibió a mediados del siglo XIX y principios del XX.

América española-india-mestiza-mulata y zamba lógicamente se hizo por relaciones entre personas, hace algunos años, mientras visitaba Ciudad Vieja, la primera Villa de San Salvador (1528-1545) el Dr. William Fowler, un arqueólogo que ha trabajado por años el sitio, nos dijo que el mestizaje salvadoreño tuvo su cuna ahí mismo, en los cuartos, recámaras y estancias de las antiguas casas, la muy ocupados en los primeros años de la colonia, en una época sin televisión e internet...pues, ya se imaginan. 

Pero regresemos a las piernas que pudo haber visto Terrazas, habrá que imaginarse a la mujer por la cual se inspiró, así que esas ideas de recato del pasado, es tan solo un sueño victoriano que nos afecta desde el siglo XIX.

Les dejo el poema en mención y por desconocer la musa de Terrazas, les regalo la foto de Scarlett Johansson, mujer a quien personalmente admiro, por su talento en las artes escénicas  y obviamente por su belleza.


¡Ay basas de marfil, vivo edificio 
obrado del artífice del cielo, 
columnas de alabastro que en el suelo 
nos dais del bien supremo claro indicio!


¡Hermosos capiteles y artificio 
del arco que aun de mí me pone celo! 
Altar donde el tirano dios mozuelo 
Hiciera de sí mismo sacrificio! 

¡Ay puerta de la gloria de Cupido 
y guarda de la flor más estimada 
de cuantas en el mundo son ni han sido! 

Sepamos hasta cuando estáis cerrada 
Y el cristalino cielo es defendido 
A quien jamás gustó fruta vedada




Friday, November 2, 2012

Si desapareciera mañana


Si desapareciera mañana algunos notarían mi ausencia cuando por molestias administrativas se de cuenta que no estoy.
Cuando no les conteste el teléfono y se aseguren que mi casa está sola, de seguro entrarán en pánico, quizás llamarán a la policía y es muy posible que dispongan crear un grupo en Facebook con la esperanza que alguien me ubique. 

Es posible que algunos medios de comunicación publiquen algo relacionado con mi búsqueda, quizás una foto y detallen soy profesor de una universidad privada. Entonces vendrán los comentarios en los foros de internet, dirán que quizás me fui por ahí con una mujer o con un hombre, que me busquen en moteles o en las cantinas, que quizás una prostituta me dopó con algún brebaje exótico, los más payasos dirán que me secuestraron los extraterrestres y como siempre algún imbécil comentará que cual es el ruedo conmigo, que a diario desaparece una gran cantidad de gente pobre y nadie dice nada. 

Si apareciera vivo será el desastre para mí, mejor que me maten porque no podría llevar a cuestas el peso social de sobrevivir o que nada pasó, que solo me di un respiro por ahí.

Pero si encuentran el cadáver, los fotoperiodistas desearán una imagen de mi cuerpo destrozado y con ello pretender retratar la "realidad" del país.  
Cuando los medios de comunicación publiquen la noticia de mi muerte, la gente opinará que Dios así lo quiso y que solo el Señor puede darle resignación a mi familia, otros dirán que es el resultado de los 20 años de gobierno de la derecha y otros que es el fracaso del actual plan de seguridad del Gobierno. 
Y claro, no pueden faltar los defensores de las clases sociales -los mismos imbéciles de arriba- cuando se quejen sobre cual es la gana de hablar tanto de mi muerte, que todos los días matan pobres y nadie dice nada.

Seguro que mis estudiantes reaccionarán vistiendo de negro, de blanco o quizás haga un "Jeans day" para hacer sentir su inconformidad con la situación actual, otros quizás caminen descalzos en el Paseo El Carmen y otros solo pondrán un listón negro en su perfil del Facebook o crearán un hashtag en Twitter con mi nombre.

Pero las desapariciones y muertes seguirán, vendrán otras campañas de vestir de blanco o negro o azul y los políticos seguirán discutiendo la baja o las alzas en los asesinatos, otros escribirán notas sobre esas muertes, incluso alguien escribirá un tema parecido en un blog... por cierto, es muy posible que mi muerte quede impune.

Con el tiempo me olvidarán, mi plaza laboral la ocupará otra persona, mis cosas serán usadas por otros  y mi familia llevará el dolor de mi muerte hasta que ellos mismos fallezcan o también sean asesinados.

La muerte que no es un personaje mitológico que usa capucha y guadaña sino el producto de la acción humana pende sobre nuestras cabezas las 24 horas. Así es la sociedad salvadoreña, producto de la acción conjunta e histórica de un colectivo social, donde usted, yo y todos hemos participado en crear esta rueda de caballitos macabra que en cada vuelta tira a varios de nosotros por la borda.

Y como es responsabilidad de todos... es responsabilidad de nadie.

Sunday, October 28, 2012

La investigación y la sociedad actual



Este país donde la mayor cantidad de personas cree que la ciencia es fútil, que los mayores logros de la humanidad han sido montajes hollywoodenses y que todo debe de ser rápido, fácil y barato es un gran problema explicar que uno se dedica a la investigación, que uno se pregunta sobre la razón de las cosas y buscar respuestas a fenómenos demasiado obvios para ser de interés.

En este país la palabra conocimiento suena estrafalario, casi de ciencia-ficción.

Investigar es difícil, casi nadie lo entiende, de hecho, ni los mismos investigadores saben bien como va el asunto, cada quien tiene su particular visión de la investigación, sus fines y sus métodos. Me he encontrado con investigadores que tienden más a cuantificar y sistematizan todo en cuadros de vaciado y otros que desestiman lo anterior, unos que disfrazan sus respectivas visiones políticas como investigaciones científicas y otros que pretenden explicar la realidad a partir de la descripción de cosas.

Pero así es el mundo académico, es muy pobre la idea que el conocimiento no implique debate y argumentación; de ser así, no manejaríamos ese paradigma que el conocimiento se perfecciona con el tiempo.

Pero en el día a día, el público se extraña que existan personas dedicadas a la investigación, generalmente porque la gente cree que los conocimientos son revelados por los dioses, ángeles o demonios, que si mañana encuentran una pastilla que cure tal enfermedad lo consideran un milagro divino y no el esfuerzo de cientos de científicos que por décadas han dejado su vida en responder a una pregunta de investigación. Por ello vemos en los foros de los medios de comunicación muchísima gente que ve con buenos ojos recortar los fondos de investigaciones y enfocarlos en algo tan políticamente correcto como acabar el hambre en el mundo.

Por otro lado la gente cree que la investigación es algo que se "haga", así como se hace un reporte en Excel, imprimir un documento o realizar una llamada telefónica. Las investigaciones no se hacen de la noche a la mañana, se requiere tiempo, muchísimo tiempo para diseñarla, para ir al campo, para analizar, contrastar, escribir el resultado y luego debatirlo.

Pero ante todo requiere pensar, pensar y pensar.
Y pensar bien.

Y no digamos de fondos, las investigaciones necesitan dinero para realizarlas, para pagar transporte, viáticos, equipo y los sueldos de los investigadores. Es difícil que un investigador reflexione y piense exclusivamente en su pregunta de investigación si vive con la nefasta ansiedad que trae un salario indigno.

Investigar es algo que sugiere extrañeza en este mundo, principalmente porque no se sabe que hacer con los datos que arrojan las ciencias, ¿Qué hacemos si sabemos que esto y lo otro es causa de la violencia?, ¿Qué hacemos si sabemos que tal o cual planta produce un tipo de medicina capaz de curar x enfermedad?, ¿Qué hacemos si sabemos la composición química de una estrella?, ¿Qué hacemos si se demuestra que el descuaje de los bosques salados trae consigo inundaciones en la costa?, ¿Qué hacemos con el descubrimiento de una nueva especie animal?, ¿Qué hacemos si descubrimos como la gente vivía en el pasado?

Nada, quienes toman decisiones políticas seguirán empantanados en sus discursos y el público embebido en sus cantos de sirena, seguirá votando, asistiendo a sus mítines, viendo fútbol y soñando con un mañana mejor, con la ingenua creencia que el conocimiento es revelado por seres sobrenaturales.